Taylor Swift ha presentado solicitudes formales ante la Oficina de Patentes y Marcas Registradas de Estados Unidos (USPTO) para proteger su voz e imagen. Esta medida responde al incremento de contenido generado mediante Inteligencia Artificial (IA) que utiliza la identidad de figuras públicas sin consentimiento.
La estrategia legal de la cantante incluye el envío de dos muestras de audio donde pronuncia la frase: “Hola, soy Taylor”, haciendo referencia al lanzamiento de su álbum The Life of a Showgirl. Asimismo, la artista busca registrar una imagen visual distintiva: una fotografía donde aparece con una guitarra rosa y un body iridiscente, elementos característicos de sus presentaciones en vivo.
Implicaciones legales contra la IA
Según Josh Gerben, abogado especialista en marcas, estas solicitudes otorgan a Swift herramientas jurídicas robustas. Si la USPTO aprueba los registros, cualquier modelo de IA que replique su timbre de voz o recree su estética visual distintiva incurriría en una violación de derechos de marca.
“El equipo de Swift podría obtener argumentos adicionales para presentar demandas contra imágenes manipuladas o generadas por IA que evoquen su imagen”, señaló Gerben.
Antecedentes y contexto de la industria
La preocupación de Swift por la desinformación no es nueva. En septiembre de 2024, la intérprete denunció el uso de una imagen falsa (deepfake) en la campaña de Donald Trump. En aquel momento, Swift calificó el incidente como un motor de sus temores sobre los peligros de la IA en la divulgación de datos erróneos.
Taylor Swift no es la única figura de alto perfil que busca blindarse legalmente:
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Matthew McConaughey: En enero de 2024, se convirtió en el primer artista en solicitar protección similar para su voz.
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Scarlett Johansson: En 2023, demandó a la aplicación Lisa AI por el uso no autorizado de su imagen en publicidad.
El vacío legal en Estados Unidos
Aunque diversos estados han promulgado leyes contra el uso malicioso de la IA, la mayoría se limita a fines comerciales específicos. Actualmente, solo legislaciones como la de Tennessee (2024) ofrecen una protección integral que trasciende el ámbito publicitario. Con este registro, Swift busca una protección a nivel federal que actualmente la legislación de derechos de autor no cubre de forma automática frente a los algoritmos generativos.

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