En dos años de rectorado formal, el médico Dámaso Anaya Alvarado, sin necesidad de trazar ruta crítica alguna, porque la crisis ya estaba en la Universidad Autónoma de Tamaulipas que ahora dirige, solo debió echar mano de un formato diferente de conducción para llegar a resultados que este miércoles expondrá ante la Asamblea Universitaria y en presencia del Gobernador, Doctor Américo Villarreal Anaya.
La conducción tiene que ver con tomar decisiones en el terreno de los hechos, es decir, frente a la comunidad universitaria a la cual fue visitar desde el momento mismo en que le designaron Rector interino, por la renuncia de su antecesor, luego adoptar un esquema de trabajo basado en las personas, en especial alumnos y docentes, obtener el respaldo del Gobierno de Tamaulipas, algo que no fue difícil debido a la naturaleza universitaria del titular del Poder Ejecutivo y su determinación de transformar la institución para convertirla en palanca del desarrollo estatal.
También debió de observar la necesidad de impulsar la modernización de la infraestructura educativa en todos los Campus y las diferentes Unidades Académicas Multidisciplinarias, que padecían rezagos incomprensibles para una era como la de los dos mil veinte, en la cual, tecnología, diseño y creatividad se juntan para establecer criterios vanguardias de los que, la institución de educación superior del estado, no pueda excluirse.
Sin duda que, en el Segundo Informe Rectoral de Anaya Alvarado, los elementos cuantitativos hablarán por sí solos y, el avance cualitativo es fácil de expresar, conocerse y palparse, porque existen docentes más capacitados, alumnos que se han preparado con las herramientas necesarias a partir de programas educativos certificados, mismas que, habrán de servirles para ingresar al mercado laboral y convertirse de inmediato en actores del desarrollo económico de Tamaulipas.
Alguien pudiera decir que, desde el Gobierno de Tamaulipas, fue considerada la necesidad de recatar la UAT de grupos que la convirtieron en una institución a la que saquearon desde una perspectiva presupuestal y de la que, se aprovecharon para realizar negocios lucrativos, sin importarles el deterioro de la infraestructura, el atraso tecnológico y el desplome de la matrícula, de ahí que, no era indispensable crear una ruta crítica para mejorar la Universidad, la crisis ya estaba y era indispensable una estrategia de buena conducción.
Aquellas frases del Gobernador Villarreal Anaya en sus intervenciones frente a la comunidad universitaria con las que otorgó su respaldo total al trabajo de la actual administración y con las que advirtió que quién se mete con la Universidad se mete con el Estado, fueron determinantes para dimensionar porque la conducción tenía que darse en un sentido propositivo, práctico, cercano tanto a los alumnos, docentes y directivos de las Escuelas y Facultades, pero, ante todo innovar, crecer y colocar en dirección al desarrollo tanto económico como social.
El Segundo Informe del Rector Anaya Alvarado ante la Asamblea Universitaria, está programado para este miércoles 29 de abril al medio día, para dar cumplimiento a las disposiciones del Artículo 30 Fracción VI del Estatuto Orgánico de la UAT, que se refiere a las facultades y obligaciones del titular de la Rectoría, mismo que, a la letra dice que, presentar ante la Asamblea Universitaria un informe anual de las actividades de la Universidad y de avances y evaluación del Plan de Desarrollo Institucional.
Sobre la base de esto último, el Informe es, además, un ejercicio de transparencia y rendición de cuentas, que debe ser conocido por la comunidad universitaria y por la sociedad, por ello su contenido versará sobre logros, producto de una conducción acertada, como, la calidad académica consolidada, oferta educativa diversa, mayor ingreso de alumnos en todos los niveles, licenciatura, postgrado y bachillerato.
De la misma manera el impulso acciones para apoyar de forma directa a las y los alumnos, mejor y moderna infraestructura universitaria, espacios dignos para la enseñanza, la investigación y la innovación.
A ello, se suma, la gran gestión institucional, los convenios con instituciones estatales, federales e internacionales, que se traducen en alianzas, para mayores oportunidades de colaboración y fortalecer la presencia de la UAT en el desarrollo social y productivo.
La Universidad Autónoma de Tamaulipas, tiene trabaja con un modelo educativo humanista, que la ha transformado para cumplir con la gran labor de entregar al estado profesionistas competitivos para las actividades económicas de cada región, de manera que, Anaya Alvarado y su equipo de colaboradores mantienen el compromiso de edificar una gran universidad para el pueblo de Tamaulipas.

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