El Six Senses London ha inaugurado oficialmente sus puertas en el emblemático edificio The Whiteley, en Bayswater. Ubicado a pocos pasos de Hyde Park y Notting Hill, este establecimiento no solo ofrece hospedaje, sino una propuesta de hospitalidad integral que combina el diseño art déco con estándares avanzados de sostenibilidad y salud.
Con 109 habitaciones y suites, el hotel está diseñado para diversos perfiles de viajeros. Gran parte de sus estancias cuentan con terrazas privadas, pensadas como refugios de tranquilidad tras las jornadas de actividades culturales y comerciales en la capital británica.
Arquitectura y diseño con identidad británica
La estética del hotel rinde homenaje al legado local. El vestíbulo da la bienvenida con mármoles en tonos verdes profundos, mientras que el interiorismo integra maderas cálidas, ventanales de gran altura y detalles en azul cobalto.
“Queríamos que se sintiera como un hotel que te envuelve desde el momento en que llegas: cálido, auténtico e intuitivo”, afirma Nick Yarnell, manager de Six Senses London.
El epicentro del bienestar: Spa de 2,300 metros cuadrados
El área de bienestar es uno de los pilares fundamentales de la propiedad. El spa cuenta con trece espacios dedicados a la salud integral, incluyendo:
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Piscina de magnesio: La primera en su tipo en Londres, diseñada para la recuperación muscular y el equilibrio del sistema nervioso.
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Terapias avanzadas: Instalaciones para crioterapia, flotación y terapia de luz roja.
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Espacios tradicionales: Hammam y una suite sensorial para tratamientos personalizados.
Gastronomía: Sostenibilidad y técnicas ancestrales
Bajo la filosofía Eat With Six Senses, la oferta culinaria se concentra en Whiteley’s Kitchen, Bar and Café. El Executive Chef Eliano Crespi y el Head Chef José Jara lideran una propuesta basada en ingredientes locales y estacionales.
La carta destaca por su enfoque en vegetales, utilizando métodos de conservación y cocción al fuego. En el ámbito de la coctelería, el bar ofrece mezclas de autor como el Clouds Over Islay, que combina whisky con ingredientes fermentados, además de una selección de vinos de viticultores independientes y productores británicos que resaltan el valor del terroir.

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