David Benavídez intensificó la retórica en torno a su rivalidad con Saúl “Canelo” Álvarez al afirmar que no considera al tapatío una leyenda del boxeo. Durante su campamento de entrenamiento en Florida, el púgil de 29 años aseguró estar en el mejor momento de su carrera y reiteró su disposición para enfrentar a los nombres más importantes de las divisiones de peso supermediano y semipesado.
Benavídez se prepara actualmente para su combate del próximo 2 de mayo ante Gilberto “Zurdo” Ramírez. Sin embargo, sus declaraciones se centraron en la falta de acuerdos para concretar la pelea contra Álvarez, un enfrentamiento que el público ha demandado durante los últimos años y que, según el propio boxeador, es “una deuda con la afición”.
Proyecciones y confianza en la división
El apodado “Monstruo Mexicano” no solo dirigió sus críticas hacia Álvarez, a quien calificó de forma despectiva y aseguró que podría noquear, sino que también extendió su confianza hacia otros campeones de la categoría:
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Dmitry Bivol y Artur Beterbiev: Benavídez afirmó tener la capacidad técnica y física para dominar a ambos monarcas de las 175 libras.
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Estado físico: El peleador sostiene que su madurez actual le permite enfrentar a cualquier oponente de élite sin reservas.
Antecedentes de la rivalidad
La tensión entre ambos equipos no es reciente. Un punto de fricción histórico citado por el entorno de Benavídez fue la cancelación de una sesión de sparring años atrás. Según los informes, el equipo de Álvarez descartó la práctica tras enterarse de que Benavídez estaba colaborando en el campamento de Gennady Golovkin, rival histórico del “Canelo”.
A pesar de la falta de negociaciones oficiales en el horizonte, la narrativa entre ambos boxeadores sigue activa en los medios. Mientras Álvarez gestiona su calendario de 2026, Benavídez busca consolidar su posición como el retador mandatorio indiscutible mediante su enfrentamiento contra Ramírez en mayo.

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