Ciudad de México (25 de marzo de 2026).- La carga fiscal derivada del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) ha generado un impacto negativo en la economía de los pequeños comercios minoristas, conocidos localmente como tienditas. De acuerdo con información del diario El Norte, el incremento en los precios finales de productos básicos como refrescos y alimentos con alta densidad calórica ha mermado el margen de ganancia de los tenderos, dificultando su permanencia en el sector formal.
Este fenómeno ha provocado que un número creciente de establecimientos opte por la informalidad o recurra a proveedores no registrados para subsistir ante los elevados costos operativos. Según reporta El Norte, la presión tributaria no solo disminuye el poder adquisitivo de los consumidores habituales, sino que también debilita la estructura financiera de los negocios familiares, los cuales representan una parte fundamental del tejido comercial en el país.
El análisis de la organización destaca que la complejidad administrativa para cumplir con estas obligaciones fiscales es otro factor que impulsa a los dueños de negocios hacia la economía subterránea. Los comerciantes enfrentan el reto de equilibrar los precios competitivos con la obligatoriedad del impuesto, lo que en muchos casos resulta insostenible bajo el régimen fiscal vigente, afectando la recaudación esperada y la estabilidad de los empleos que estos micronegocios generan.

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