La Habana, Cuba (20 de marzo de 2026).- Cuba se prepara para recibir lo que podría ser el primer suministro significativo de crudo ruso en el año. Según reportes del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, el tanquero Anatoly Kolodkin, de bandera rusa, navega actualmente por el Atlántico con un cargamento de 730,000 barriles, con una llegada estimada a puertos cubanos en un plazo de diez días.
Logística bajo vigilancia internacional
El especialista Jorge Piñon informó a The Associated Press que el Anatoly Kolodkin se desplaza a una velocidad de 12.3 nudos, situándose esta mañana a 3,069 millas náuticas de su destino. Esta embarcación forma parte de la “lista negra” de naves sancionadas por Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido a raíz del conflicto en Ucrania.
A esta trayectoria se suma el buque Sea Horse, con bandera de Hong Kong, el cual transporta aproximadamente 200,000 barriles de diésel de origen ruso. Tras permanecer errático durante 20 días en el Atlántico, el navío se localiza a 958 millas náuticas de Matanzas, avanzando a 8.6 nudos. De mantener el rumbo, su arribo se concretaría en cuatro días.
Impacto limitado en la crisis energética
A pesar del volumen de carga, los analistas advierten que el suministro es insuficiente para la estabilidad a largo plazo. Con un consumo nacional de 20,000 barriles diarios de diésel, el cargamento del Sea Horse apenas cubriría la demanda inmediata debido a los niveles críticos de almacenamiento en la isla.
Piñon señaló que este combustible probablemente se priorizará para:
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Transporte público y logístico.
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Maquinaria agrícola.
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Sectores estratégicos de la economía local.
Estrategias de evasión y seguridad
La detección de estos movimientos enfrenta desafíos técnicos, ya que las tripulaciones suelen apagar sus localizadores satelitales para evitar el rastreo y posibles capturas por parte de autoridades estadounidenses. Esta opacidad dificulta confirmar si los buques descargarán finalmente en la isla.
Por su parte, el general Francis Donovan, jefe del Mando Sur de EE. UU., confirmó ante el Senado que sus oficiales mantienen bajo vigilancia a un destructor ruso y un buque de reabastecimiento programados para hacer escala en Cuba. No obstante, Donovan minimizó el efecto operativo de dicha llegada:
“A mi parecer el petrolero, incluso si descarga, probablemente no tendrá un impacto significativo para la situación de Cuba”.
De confirmarse el arribo, este sería el primer movimiento de este tipo desde el pasado 9 de enero, cuando el buque Ocean Mariner entregó 85,000 barriles procedentes de México.

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