La actriz y vedette cubana Niurka Marcos, de 58 años, manifestó su preocupación por la crisis humanitaria y energética que atraviesa Cuba. Durante una entrevista para el programa De Primera Mano, la intérprete solicitó la intervención del gobierno de los Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, para mitigar la escasez de alimentos, combustible y los constantes apagones que afectan a la isla.
Marcos describió un panorama crítico en el que la desesperación ha superado al miedo entre los ciudadanos. “Ojalá que Estados Unidos intervenga, ojalá que no sea una guerra, que es lo que no quiere el pueblo”, declaró la artista, subrayando que la población busca cualquier indicio de auxilio internacional ante el colapso de los servicios básicos.
Impacto de la crisis energética en el suministro de ayuda
La crisis ha afectado directamente la capacidad de los cubanos en el exterior para ayudar a sus familiares. Niurka explicó que, anteriormente, utilizaba una plataforma digital española para enviar suministros a sus allegados; sin embargo, la logística de entrega se ha detenido.
Los factores que impiden la llegada de ayuda son:
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Escasez de combustible: La falta de hidrocarburos impide el movimiento de vehículos de carga.
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Parálisis del transporte: No existen medios para trasladar los alimentos desde los centros de acopio hasta las familias.
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Colapso eléctrico: Los apagones prolongados dificultan la conservación de productos perecederos.
Contexto político y diplomático
La petición de la actriz surge en un contexto de tensiones diplomáticas. El presidente Donald Trump calificó recientemente a Cuba como un “estado fallido”. No obstante, el mandatario ha descartado una intervención militar similar a experiencias previas en la región, aunque confirmó que el Secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene diálogos con representantes de la isla para evaluar la situación.
Niurka Marcos enfatizó que la población cubana ha llegado a un punto de quiebre tras décadas de carencias. Según su testimonio, el sentimiento de pérdida total ha movilizado a las personas a pedir ayuda externa de manera pública, con la esperanza de que la administración estadounidense tome medidas que faciliten un cambio en las condiciones de vida de la sociedad civil.

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