Cuernavaca, Morelos (13 de marzo de 2026).– A través de un decreto oficial publicado en el periódico Tierra y Libertad, el Gobierno de Morelos ha formalizado la restricción de teléfonos celulares, tabletas y relojes inteligentes en todas las instituciones de educación básica del estado. La medida, de carácter obligatorio, abarca tanto a planteles públicos como a particulares, con el fin primordial de establecer espacios de enseñanza más seguros y saludables.
Impacto en la salud y el rendimiento académico
Esta determinación surge tras los hallazgos de la estrategia nacional “Vive Saludable, Vive Feliz”, la cual reveló una estadística preocupante: cuatro de cada diez estudiantes en la entidad presentan problemas de agudeza visual. Según las autoridades, estas condiciones podrían agravarse debido al contacto prolongado y no supervisado con pantallas digitales.
Además de los riesgos físicos, la Secretaría de Educación estatal subrayó que la presencia de estos dispositivos incide negativamente en procesos cognitivos esenciales. La falta de atención, así como dificultades en la lectoescritura, son factores directamente asociados al uso de tecnología durante las horas de instrucción. Al respecto, la titular de la dependencia, Karla Aline Herrera Alonso, puntualizó en el documento oficial:
“La salud física, mental y emocional de la niñez y adolescencia es fundamental para su formación”.
Lineamientos de la normativa y excepciones
El reglamento establece que los alumnos no deben ingresar con estos equipos a los centros escolares; de hacerlo, será bajo su propia responsabilidad. No obstante, la normativa contempla flexibilidad en casos específicos, como emergencias o cuando el docente autorice su uso para fines estrictamente pedagógicos.
Asimismo, se garantiza el acceso a herramientas tecnológicas para estudiantes con discapacidades o aptitudes sobresalientes que requieran de estos apoyos para su formación integral. En estos casos, la autoridad escolar mantendrá una vigilancia estrecha para evitar que funcionen como distractores.
“Los alumnos y alumnas no deberán introducir teléfonos celulares ni dispositivos electrónicos a la institución educativa, si lo hacen será bajo su propio riesgo y responsabilidad”.
Sanciones y comparativa regional
El cumplimiento de este acuerdo se gestionará mediante un sistema de medidas progresivas. Estas iniciarán con amonestaciones verbales, pero pueden escalar a la retención temporal de los dispositivos o suspensiones. El enfoque, sin embargo, busca ser formativo:
“Se procurará en todo momento que la imposición de las medidas de apremio incentiven el respeto al interior de la institución educativa más que aplicar una sanción estrictamente punitiva”.
Con esta decisión, Morelos se une a una tendencia regulatoria en México. Querétaro ya implementó restricciones similares enfocadas en combatir el ciberacoso, mientras que en Jalisco se ha optado por un modelo de supervisión parental sin prohibición total. Por su parte, la Ciudad de México mantiene en debate una legislación que podría alinear sus políticas educativas con estándares de regulación digital internacionales.

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