Ciudad de México (9 de marzo de 2026).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reconoció que en el país persisten retrasos significativos en la atención médica para mujeres con sospecha o diagnóstico de cáncer de mama, particularmente en el proceso que va desde la detección hasta el inicio del tratamiento.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que uno de los principales problemas del sistema de salud ha sido el tiempo que transcurre entre la primera sospecha de la enfermedad, la realización de la biopsia y la confirmación del diagnóstico.
De acuerdo con datos expuestos por autoridades sanitarias federales, en algunos casos el proceso puede tardar entre siete y ocho meses, periodo que reduce las posibilidades de atención oportuna y afecta el pronóstico de las pacientes.
Ante esta situación, el Gobierno federal impulsa un modelo nacional de atención que busca acortar los tiempos de diagnóstico y tratamiento mediante una red de detección y atención especializada.
El esquema contempla la adquisición de mastógrafos y ultrasonidos, la creación de centros de diagnóstico y unidades hospitalarias oncológicas en todo el país, además de un sistema que permita que los estudios se interpreten con mayor rapidez por especialistas.
Según el plan presentado por el sector salud, el objetivo es que el tiempo entre la sospecha y el diagnóstico no supere los 30 días, y que el tratamiento comience en un plazo máximo de 21 días después de confirmarse la enfermedad.
Las autoridades federales señalaron que el cáncer de mama se mantiene como la principal causa de muerte por cáncer entre mujeres en México, por lo que la detección temprana y el acceso oportuno al tratamiento son considerados factores clave para reducir la mortalidad asociada a este padecimiento.

Discussion about this post