Texas, Estados Unidos (1 de mazro de 2026).– Hogares y parcelas ubicados a lo largo de la frontera sur con México están siendo objeto de notificaciones oficiales del gobierno de Estados Unidos donde se advierte de la intención de expropiar terrenos si sus propietarios no aceptan facilitar el paso de una nueva sección del muro fronterizo, reportó AFP.
Entre los afectados se encuentra Antonio Rosales Jr., quien mostró documentos en los que se indica que parte de su propiedad en la ribera del río Grande —que sirve como linde con México— podría ser intervenida por las autoridades para permitir la construcción de la barrera, a menos que firme acuerdos en los próximos días.
Asimismo, propietarios como la profesora Nayda Álvarez han recibido cartas con plazos estrictos para decidir si ceden sus terrenos o enfrentan procedimientos de expropiación para dar paso a los trabajos de infraestructura, señaló la información difundida.
Estas acciones forman parte de un plan más amplio de la administración del presidente Donald Trump para reforzar el control fronterizo mediante la ampliación del denominado “muro inteligente”, que combina barreras físicas y tecnología avanzada, iniciativa que ha implicado revisiones legales y anuncios de uso de facultades de dominio eminentemente público.
Organizaciones y vecinos han planteado inquietudes sobre los procedimientos y la compensación ofrecida, en medio de un clima de polarización por las políticas migratorias y de seguridad fronteriza en curso.

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