Ahora que está por entrar en vigor la reforma laboral que prevé el ajuste paulatino a jornada de 48 a 40 horas semanales a partir del 2027 con reducciones de dos horas cada año y cerrar en las 40 el 2030, vale la pena recordar que Matamoros, Tamaulipas fue pionero.
En efecto, en los contratos colectivos de trabajo del Sindicato de Jornaleros y Obreros de la Industria Maquiladora, cuyo secretario general era Don Agapito González Cavazos, está vigente desde el año 1981.
Su férreo liderazgo y determinación en defensa de la clase obrera en materia salarial y prestaciones como la jornada de 40 horas con pago de 56, es decir ,5 días de trabajo por dos de descanso, obligaron a la industria maquiladora a ceder.
A la par con las exigencias a las empresas, desde el SJOIM, filial de la entonces poderosa Confederación de Trabajadores de México (CTM), se impulsó también una fuerte capacitación para alcanzar la mano de obra calificada y que las industrias valoraran y cuidaran mejor a sus bases.
Así se consolidó un bastión importante de empresas maquiladoras que, en su mayor parte, siguen ancladas en Matamoros y se han expandido, pues la añeja decisión que al principio se vio como un peligro para la viabilidad y permanencia, se convirtió en fortaleza.
Los efectos en productividad, reducción de la circulación del personal, caída de riesgos de accidentes laborales y la calidad de los productos o componentes, dieron la razón a los ajustes. La estabilidad laboral y la derrama económica de los obreros en la economía local también se notó en la región.
Cierto que “Don Agapito” no descubrió el hilo negro con esa conquista laboral, pero sí hizo firmar a los empresarios para se aplicara de este lado del rio Bravo, lo que ya estaba vigente en Brownsville y el Valle de Texas.
A 45 años de esa conquista laboral para los agremiados al SJOIM, el legado del aguerrido líder obrero, Agapito González Cavazos quien falleció en el año 2001 a los 85 años, sin duda pone a Matamoros como referente, aunque la buena acción no se extendió a Reynosa o Nuevo Laredo.
Ahí ocurrió lo contrario, pues se empezaron a crear “Sindicatos Blancos” o “blandos” proempresariales que entregaron la mano de obra barata e hicieron que se sobresaturara de maquiladoras que más que alternativa de desarrollo con progreso, se convirtieron en un polvorín, en especial para Reynosa.
Toda esta historia la traje a colación porque el día de ayer reaparecieron los viejos líderes obreros cetemistas en Matamoros y Reynosa, en torno a los gobernantes morenistas en reuniones informativas sobre el avance de los programas de vivienda que el INFONAVIT realiza para la atención de las necesidades de los obreros.
Obvio que la mayor presión por cobertura insatisfecha de vivienda está en Reynosa, precisamente por el crecimiento exorbitante que motivó la llegada por décadas de maquiladoras con bajos salarios y que sus empleados tenía que venir de zonas rurales de Veracruz, Oaxaca y Chiapas.
Matamoros tiene un menor problema en ese asunto de vivienda, que el resto de las ciudades fronterizas y algo tienen que ver los mejores salarios y las jornadas laborales.
En Reynosa estuvo presente el líder estatal de la CTM Edmundo García Román y Reynaldo Garza Elizondo, secretario general adjunto de la CTM, quienes se han eternizado en los cargos, pero sin efectos positivos para sus representados.
En tanto que en la tierra de cantante Rigo Tovar participaron a nombre de los organismos sindicales Mario Macías Robles, consejero propietario de la CTM y Juan Villafuerte Morales, secretario general del Sindicato de Jornaleros y Obreros de la Industria Maquiladora.
Dichos actos en los dos municipios fueron convocadas y presididos por el gobernador Américo Villarreal Anaya y el director general del INFONAVIT Octavio Romero Oropeza.
De acuerdo a los números en el sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo se construirán en Tamaulipas 84 mil viviendas de las cuales 60 mil serán de INFONAVIT y 24 mil de la Comisión Nacional de Vivienda. En los dos municipios se evaluaron avances y reconoció que la entidad es una de las de mayor dinámica en la construcción y lo será en la entrega.
Lo anterior prueba que el trabajo intenso de todos los sectores formales de la economía sigue siendo la principal fortaleza de la frontera tamaulipeca, por encima de los problemas y matices de inseguridad que de pronto brotan en algún punto de los 371 kilómetros de frontera con Texas.
Por cierto, llamó la atención que en los actos de Matamoros no estuvo el alcalde Alberto Granados Fávila, mientras que en Reynosa se notó la presencia de Carlos Peña Ortiz y en el presídium, no entre la tropa como ocurrió en la pasada gira presidencial.

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