Ciudad de México (25 de febrero de 2026).– Como parte de una ambiciosa estrategia de austeridad republicana y eficiencia democrática, el Gobierno federal presentó formalmente la iniciativa de reforma electoral que contempla un ajuste drástico en la integración del Congreso de la Unión. El punto central: la reducción del Senado de la República, que pasaría de tener 128 integrantes a solo 96.
Esta propuesta, detallada recientemente por la Secretaría de Gobernación y respaldada por la presidencia, busca eliminar las listas de representación proporcional (plurinominales) en la Cámara Alta. Bajo este nuevo esquema, cada entidad federativa mantendría a sus tres representantes tradicionales, eliminando los 32 espacios que actualmente se asignan mediante listas nacionales de partidos.
Puntos clave de la reforma:
• Ahorro Presupuestario: La disminución de 32 legisladores implica un recorte significativo en salarios, asesores y gastos operativos.
• Representación Directa: Se prioriza a los senadores elegidos por voto directo en los estados, buscando una conexión más cercana con el electorado.
• Vigencia: De ser aprobada, estos cambios entrarían en vigor para los próximos ciclos electorales, alineándose con otras medidas como la prohibición del nepotismo y la no reelección.
El debate en el Poder Legislativo se anticipa intenso. Mientras que los promotores de la reforma aseguran que esto fortalecerá la democracia al eliminar “cuotas partidistas”, la oposición advierte sobre una posible pérdida de pluralidad y el riesgo de sobrerrepresentación de las mayorías.







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