Washington, Estados Unidos (20 de febrero de 2026).- A pesar de los esfuerzos operativos desplegados durante el primer año de la administración del Presidente Donald Trump, el flujo de armamento ilícito hacia el sur mantiene una diferencia estadística crítica. Según el reporte anual de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), durante 2025 se lograron interceptar 4,359 armas de fuego antes de que cruzaran la frontera con México.
Esta cifra, aunque presentada como un golpe a las estructuras criminales, representa apenas una fracción mínima del problema global. Estimaciones académicas recientes sitúan el tráfico anual en aproximadamente 135,000 unidades, lo que significa que las autoridades estadounidenses apenas logran detener el 3% del suministro bélico que alimenta a los cárteles y bandas organizadas.
Operativos contra organizaciones transnacionales
El informe publicado este miércoles detalla que el armamento confiscado tenía como destino final fortalecer las capacidades de fuego de los cárteles en territorio mexicano. Robert Cekada, subdirector de la ATF, enfatizó la postura de la agencia frente a este fenómeno:
“Los agentes de la ATF están atacando agresivamente a pandillas, cárteles y organizaciones criminales transnacionales que trafican ilegalmente con armas de fuego y convierten las calles de EU en zonas de guerra”.
México supera en decomisos a la vigilancia estadounidense
La efectividad de la contención fronteriza queda en entredicho al contrastarse con los resultados obtenidos dentro de México. Datos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y la Guardia Nacional, consultados a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, revelan que en el mismo periodo de 2025 se decomisaron 23,632 armas.
Este volumen de aseguramientos en suelo mexicano es cuatro veces superior al reportado por la ATF. De acuerdo con el análisis de las autoridades mexicanas, se estima que el 70% de dicho arsenal —unas 16,500 piezas— tiene su origen en el mercado de los Estados Unidos, lo que evidencia que la mayoría del tráfico logra evadir los controles iniciales en el país vecino.
El reto del tráfico hormiga y masivo
El reporte de la ATF no incluyó datos comparativos de ejercicios fiscales anteriores para medir el progreso de la nueva administración; sin embargo, las cifras actuales subrayan la magnitud del desafío. Con más de 130,000 armas fluyendo anualmente, la disparidad entre la capacidad de intercepción en el punto de origen y el decomiso en el punto de destino sigue siendo uno de los puntos de fricción más complejos en la agenda de seguridad binacional.







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