Ciudad Victoria, Tamaulipas (18 de noviembre de 2026).- El alarmante crecimiento de la hostilidad en el entorno educativo ha puesto en alerta al Congreso local. Blanca Anzaldúa Nájera, diputada por el Distrito 14 e integrante de la bancada de Morena, señaló que el trasfondo de la violencia y el bullying en las instituciones no es otra cosa que un profundo resentimiento social que debe ser atendido desde el núcleo familiar.
La legisladora manifestó su preocupación por la gravedad de los incidentes recientes, subrayando que la agresividad ha escalado a niveles inaceptables dentro y fuera de los planteles.
“Hace unos días tuvimos por ahí un niño grave, apuñalado, y eso no es posible”.
Responsabilidad familiar y prevención
Para Anzaldúa Nájera, la solución no radica únicamente en las políticas públicas, sino en el involucramiento directo de los padres de familia. La diputada cuestionó la falta de supervisión en el hogar, instando a los tutores a estar presentes y vigilantes sobre las conductas y pertenencias de sus hijos.
“¿Dónde están los padres; que cuiden qué traen sus hijos en sus bolsas? ¿Qué hay atrás de todo ese resentimiento? Porque no es más que resentimiento lo que está ocurriendo con nuestra sociedad”, enfatizó la congresista al analizar el origen de los conflictos escolares.
Estrategias contra el acoso y salud emocional
Lejos de limitar su postura a la crítica, la representante de Morena ha presentado formalmente iniciativas diseñadas para mitigar el acoso escolar. Estas propuestas contemplan desde medidas de seguridad física hasta el fortalecimiento de la salud mental de la comunidad educativa.
“Van desde revisión de mochilas hasta cursos socioemocionales para que todo el mundo, de los actores educativos, puedan sacar todo eso que les está quejando y que no son más que puras cuestiones reprimidas que no les permite socializar, que no les permite ver con ojos de paz todo el entorno”.
Fiscalización y seguimiento legislativo
Finalmente, Blanca Anzaldúa destacó que su labor no termina con la presentación de las propuestas en la tribuna. Aseguró que la efectividad de una ley depende del monitoreo constante para evitar que las normas se conviertan en “letra muerta”.
En ese sentido, puntualizó que se mantiene vigilante del proceso: “Aquí lo que tenemos que hacer, y yo lo estoy haciendo, sale mi iniciativa y le doy seguimiento; tiene que haber un seguimiento de tu iniciativa, porque si no se quedan inscritas; y en el papel no hay ningún beneficio”.







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