Petronas, socio estratégico de Mercedes en la Fórmula 1, enfrenta un proceso crítico de certificación para el combustible sostenible que alimentará a las unidades de potencia de la marca alemana en 2026. Si la homologación no se concreta antes del Gran Premio de Australia, programado del 6 al 8 de marzo, los equipos motorizados por Mercedes podrían verse obligados a utilizar una mezcla provisional en el inicio de la temporada.
La implementación del nuevo reglamento técnico de 2026 ha transformado el protocolo de validación. Anteriormente, la FIA realizaba pruebas de laboratorio que tomaban un máximo de tres semanas. Bajo la nueva normativa, el organismo externo Zemo debe auditar toda la cadena de suministro, desde las instalaciones de producción hasta la trazabilidad de cada molécula individual, lo que ha extendido los plazos de aprobación.
Impacto en la parrilla de Fórmula 1
La demora no solo afecta a la escudería oficial Mercedes, sino también a sus clientes y equipos asociados que dependen del suministro de Petronas. La falta de certificación de un solo componente dentro de la mezcla final podría alterar el rendimiento esperado para el debut en Melbourne.
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Equipos involucrados: Mercedes, McLaren, Williams y Alpine (que utiliza motores de la firma alemana).
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El plan de contingencia: Si una sustancia específica no recibe el aval a tiempo, el reglamento permite competir con una mezcla simplificada compuesta solo por elementos previamente aprobados.
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Rigurosidad de la FIA: El combustible 100% sostenible es uno de los pilares del cambio reglamentario, por lo que la federación mantiene controles estrictos sin excepciones por plazos logísticos.
Complejidad del nuevo sistema de certificación
El retraso potencial se atribuye a la profundidad de las auditorías. El personal certificador visita directamente las plantas de producción para asegurar que cada etapa cumpla con los estándares de sostenibilidad. Esta complejidad administrativa, inédita en la categoría, ha generado un cuello de botella en la primera temporada de su aplicación.
A pesar de la incertidumbre, es poco probable que los ocho monoplazas impulsados por Petronas se queden fuera de la pista. Sin embargo, competir con un combustible “provisional” podría representar una desventaja competitiva si la mezcla alternativa no permite extraer el máximo potencial de la unidad de potencia en un año donde la eficiencia energética es determinante.







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