Ciudad de México (6 de febrero de 2026).- La gestión de la seguridad en México bajo el mandato de la Presidenta Claudia Sheinbaum no se limita a un enfrentamiento contra grupos criminales, sino que implica una compleja maniobra dentro de su propio ecosistema político. Según un análisis publicado por Mary Beth Sheridan en The New York Times, la verdadera amenaza para la estabilidad del Gobierno radica en la profunda infiltración del crimen en las estructuras del Estado.
Sheridan argumenta que la propuesta del Presidente Donald Trump de realizar operativos militares directos contra los cárteles en territorio mexicano es insuficiente, ya que no considera que estas organizaciones suelen operar como una extensión del poder público en diversas regiones.
La cohesión de Morena y el cálculo hacia 2027
A diferencia de la administración anterior, Sheinbaum navega en un escenario donde el control sobre su partido, Morena, no es absoluto. El texto destaca que el movimiento oficialista se encuentra fragmentado entre liderazgos leales a la actual mandataria y aquellos que mantienen su fidelidad al ex Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Este equilibrio interno influye directamente en las decisiones de seguridad. Una ofensiva frontal contra funcionarios o políticos con presuntos vínculos criminales podría fracturar la coalición gobernante de cara a los comicios intermedios de 2027. Sheridan sostiene:
“El problema no es simplemente que los grupos del narcotráfico ataquen al Estado. Es que con frecuencia forman parte de él”.
Raíces históricas de la colusión territorial
La interacción entre el narcotráfico y las autoridades locales no es un fenómeno reciente. Citando al historiador Benjamin T. Smith, el artículo subraya que durante décadas se consolidó un sistema de protección oficial a traficantes a cambio de beneficios económicos. Esta dinámica, lejos de extinguirse con la alternancia democrática o la estrategia bélica iniciada en 2006, ha evolucionado hacia un control territorial donde los cárteles mantienen lazos estrechos con alcaldes y gobernadores, incluidos perfiles pertenecientes a las filas de Morena.
El reto de la gobernanza local
El análisis concluye que los grupos delictivos actuales han dejado de ser organizaciones piramidales para convertirse en poderes fácticos en sus comunidades. Para Sheinbaum, el desafío no es solo reducir los índices de violencia, sino decidir si desmantelará las bases de poder local que, aunque cuestionables, forman parte del andamiaje político que sostiene a su administración.







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