El dúo Sin Bandera, integrado por Leonel García y Noel Schajris, conmemora un cuarto de siglo de trayectoria con una postura crítica hacia la industria musical contemporánea. En entrevista para la agencia EFE, los cantautores señalaron que el sistema actual está diseñado para que el artista pierda su identidad en favor de los números, por lo que su enfoque actual se centra en “educar al algoritmo” desde la honestidad creativa.
Como parte de esta celebración, el grupo emprenderá la gira ‘Escenas Tour’, que recorrerá Latinoamérica, México y Estados Unidos. El proyecto busca conectar con diversas generaciones de seguidores que han acompañado al dúo desde sus inicios, consolidando un vínculo que trasciende el éxito efímero de las plataformas digitales.
El desafío de la balada en el mercado global
Leonel y Noel analizaron la posición de la balada romántica frente a los géneros rítmicos que dominan la música latina actual. Según los intérpretes, históricamente el mercado estadounidense ha encasillado al artista latino en el rol de “entretenimiento y diversión”.
“Si no diviertes, no les interesa”, sentenciaron, destacando que su compromiso permanece con la composición clásica, a pesar de que la industria empuje constantemente hacia la vinculación del éxito con estadísticas de clics y reproducciones.
México: Eje central de la gira ‘Escenas Tour’
Para Sin Bandera, México representa el punto de origen de su carrera y el mercado que les permitió proyectarse internacionalmente. La gira en territorio mexicano contempla tres fechas clave:
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Monterrey: 27 de febrero.
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Ciudad de México: 6 de marzo
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Guadalajara: 7 de marzo.
Noel Schajris recordó su llegada a México en 1997 desde Argentina, destacando que el país fue fundamental para cumplir sus sueños profesionales y encontrar a su “socio de la música”, con quien ha construido un legado de 25 años.
La separación como estrategia de supervivencia
Al evaluar su trayectoria, el dúo calificó como “necesario” el periodo de separación de siete años (2008-2015). Esta pausa les permitió tomar distancia de la presión comercial y realizar un descubrimiento personal que fortaleció la estructura del grupo a su regreso.
La pausa sirvió para eliminar lo que definieron como “paja” y retomar los principios básicos que motivaron su unión original. Este proceso de maduración les permite hoy enfrentar la industria con una visión clara: priorizar la conexión humana y el arte de la canción sobre las exigencias de un mercado volátil.







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