Cuando se da información acerca de un tema es porque se dispone de datos sobre los cuales establecer producción, dinero que se genera; empleos, etc., y es posible comparar cuando se tiene datos históricos, como la producción de autos o grano.
Sin embargo, en el tráfico de drogas se acepta la información que la autoridad vierte a pesar de que no hay datos para establecer la realidad, excepto en incautaciones de droga y dinero; en detenciones, pero establecer el poder económico no se puede a menos que se lleve un registro de la venta al consumidor intermediario o final.
El delito de narcomenudeo en modalidad de venta aumentó al pasar de 2 mil 299 carpetas de investigación en 2024 a 3 mil 414 en 2025, (1,115 más), incremento de 48%, reporta la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México. La FGJ no refiere el tipo de estupefacientes más vendidos ni cantidades.
Durante 2025, de acuerdo con la Dirección General de la Unidad de Estadística de la dependencia, el narcomenudeo en su modalidad de venta, al mes registró 284 carpetas de investigación. La FGJ lo considera fenómeno criminal identificado en posesión y venta de drogas, por lo que señala que la distinción es fundamental para orientar la investigación, priorizar casos y definir la respuesta penal.
Para la FGJ este fenómeno “se analiza por el tipo de sustancia; posesión y venta presentan dinámicas distintas, según sean de mayor impacto en la salud pública o incidencia en contexto de violencia y control territorial”. “Combinar conducto y sustancia permite lectura precisa, facilita conocer casos de consumo, distribución y comercialización, y permite respuesta institucional acorde a la gravedad y contexto de cada hecho”.
En cuanto al delito de despojo, la FGJ indica que en la capital se incrementó 4% al pasar de 3,642 casos en 2024 a 3,797 en 2025, que afecta de manera individual y colectiva a las personas y comunidades ante la ilegítima pérdida de la posesión o propiedad de inmuebles. Su comisión genera impacto directo en el patrimonio y en las condiciones de vida de las familias, la seguridad jurídica sobre los bienes y la estabilidad de los núcleos familiares”.
“El despojo es relevante por la recurrencia de casos o por su manera sistemática en determinadas zonas, señal de dinámica organizada. El fenómeno exige respuesta institucional que permita identificar los contextos en los que se comete, diferenciar entre conflictos de naturaleza civil y conductas delictivas, y orientar la investigación conforme a la complejidad y el impacto social de cada caso”.
Todo este resultado se da a pesar del esfuerzo de la secretaría federal de Seguridad Pública y de las corporaciones policiales de la Ciudad de México. Por cierto, otro dato es la movilización cotidiana de miles de elementos de la Guardia, Militares o Marinos a las regiones del país en las cuales la estabilidad de la violencia se sale de todo control. ¿De dónde sacan tantos miles de efectivos?







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