La historia da cuenta de grandes personajes, que destacaron algunos por sus proezas y truhanerías para sobrevivir en momentos cruciales y lograron falsos liderazgos para manipular atrás del poder.
Y para conocer los perfiles de estos ladinos, basta conocer a través de los anales históricos la vida azarosa de Joseph Fouché, que usó su habilidad siniestra para sobrevivir y dirigir en la sombra la Revolución Francesa
Fue el mayor traidor de la historia de Francia, capaz de cambiar de bando mil veces y engañar a todos sus aliados para seguir en el poder a pesar de los golpes de Estado, matanzas y purgas que se produjeron desde 1789 hasta la restauración de Luis XVIII
Era un 15 de enero de 1793, y Joseph Fouché era diputado por Nantes, al día siguiente se iba a producir una de las votaciones más importantes de la historia de Francia, puesto que la Convención iba a decidir si el depuesto Luis XVI debía morir en la guillotina o salvar su vida.
Fouché se reunió con sus correligionarios, los moderados girondinos, representantes del clero y la burguesía, para prometerles que iba a votar de que no se realizara la ejecución del Rey y su mujer, María Antonieta.
Sin embargo, cuando sube al estrado el 16 de enero para votar, no está claro todavía el triunfo del no y ante la sorpresa de sus compañeros, los girondinos, les traiciona y vota a favor de que el monarca muera en la guillotina lo antes posible.
Es considerado hoy como uno de los mayores intrigantes políticos de la historia, capaz de cambiar de piel mil veces y traicionar a todos sus aliados sin el menor escrúpulo, para sobrevivir a todos los golpes de Estado.
Desde matanzas, purgas y cambios de gobierno que se sucedieron tras la Toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789, justo desde el día que se convirtió en diputado por primera vez.
Siempre con el objetivo de dirigir en la sombra los designios del país, con una capacidad incuestionable para moverse como una serpiente de un partido a otro y en todos los regímenes.
Cuentan que de joven era desgarbado, de tez pálida, enfermizo, endeble y muy reservado, solían verle caminar en silencio por los pasillos del monasterio de la Congregación del Oratorio, donde enseñó latín, matemáticas y física durante diez años.
Daba la impresión de que siempre estaba maquinando algo, aunque nadie supiera el qué, mientras llevaba una vida monacal en total austeridad.
Sin embargo, quien era un humilde maestro de seminario en 1790, se convirtió en un saqueador de iglesias en 1792, un comunista en 1793, un multimillonario cinco años después y en el duque de Otranto y ministro de la Policía de Napoleón una década más tarde.
Eso le ayudó después a transformarse en el hombre de las mil caras, cuya técnica de supervivencia se basó en la hipocresía y en su sorprendente capacidad para ostentar cargos relevantes durante cinco gobiernos consecutivos de diferente signo político, en unos años en los que los traidores no faltaban.
Y sin duda alguna, hoy por hoy, suelen pulular discípulos de este granuja Joseph, que movió los hilos del poder a su antojo, y esto ocurre en cualquier esfera de la vida cotidiana, por desgracia “así es la necedad del hombre”.
MEDIDAS PREVENTIVAS A MOTOCICLISTAS.
Con el fin de concientizar a las personas que hacen uso de motocicletas como medio de traslado y para consolidar una cultura de seguridad vial, la Secretaría de Salud exhorta con acciones preventivas, de capacitación y normatividad para un apropiado manejo de esta clase de transporte.
En este sentido, el secretario de Salud, Vicente Hernández Navarro, indicó que estas tareas de sensibilización se accionan a través de los integrantes de COEPRA (Consejo Estatal para la prevención de accidentes) vinculados con Transito Estatal y municipal, todo con el fin de reforzar la prevención de accidentes.
En estas talachas, se brinda información a los motociclistas que van desde las reglas de respetar los señalamientos de las vías públicas, acatar los límites de velocidad permitidas, así como el uso del casco, accesorios de protección como guantes rodillas, nudillos, etc.
Pero la regla número uno para cualquier conductor de diversos tipos de transporte, es no manejar si ha ingerido algún tipo de bebidas etílicas, así lo indicó el secretario de Salud, ya que el conducir bajo los influjos del alcohol son condiciones que conllevan a algún accidente.
Por lo tanto, la prevención de accidentes viales, son tareas compartidas institucionales, para salvaguardar la integridad física de los conductores, así que no hay que echar ”en saco roto” todas las recomendaciones y exhortaciones para evitar alguna tragedia.
Hasta la próxima.







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