Tanta información en la vía electrónica responde a un plan, confundir a la sociedad de modo que no comprenda la realidad ni detecte la mano que mueve. Ocultan información y obnubilan la capacidad de reflexionar y de pensar.
La información es poder; así se utiliza para inhibir el pensamiento. Por eso se satura con informaciones veraces y falsas, así reina la confusión. Al perder la capacidad de comprender dónde estamos y quiénes somos, nos convertimos en presas de quien nos oprime y caemos en el error de adorarle pues se pierden juicio y entendimiento de quien, en realidad, oprime y exprime.
La constante es acotar la democracia por los gobiernos. Trump militariza igual que sucede en Latinoamérica pues hay guerra civil de opinión que se busca acallar, solo que ahora es con garrote. ¿Qué se pretende? La debacle del capitalismo obliga a resguardar el poder, aunque se comparta con el crimen organizado, complicidad valiosa en estos momentos, pues la población además de confusa teme.
Trump responde a intereses de su clase gobernante y a los de su imperio, como en Latinoamérica, los gobernantes buscan retener el poder. En México es a través del voto movido por Morena, gobierno duro, que compra lealtad de los pobres a través de becas y pensión universal.
Morena aprovecha el caos de corrupción e ineficiencia para sentar su real voluntad sobre la base de “primero los pobres”. Así justifica su actuar fuera de la Constitución, documento que acomoda a según su capricho de gobierno.
Los morenistas comprenden quiénes son los grupos organizados que aún resisten la dominación y convertirse en oposición del imperio y los combate.
La industria militar de EE. UU., expande las ventas. Rusia no logra apoderarse de Ucrania. China escala en IA y producción avanzada.
Se ve el ocaso del ciclo anglosajón y el ascenso de un nuevo equilibrio con Asia como eje económico, tecnológico y político.
Así, Washington amenaza a rivales, sanciona a aliados e impone aranceles con lógica de guerra fría. El BRICS, mayor que el G-7 en PIB por paridad de poder de compra, amplía pagos en monedas locales y reduce su dependencia del dólar.
EE. UU., es como México una sociedad desigual y fragmentada. Un reducido grupo concentra una porción desproporcionada de la riqueza, la clase media se reduce, el empleo bien pagado se desvanece y la movilidad social se debilita a pesar de las acciones mortales por el ICE.
En México la democracia está en agonía estructural: campañas capturadas por dinero corporativo, polarización partidista y los poderes Legislativo y Judicial, entregados al Ejecutivo.







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