Matamoros, Tamaulipas (23 de enero de 2026).- La madrugada de este viernes se convirtió en una pesadilla para las familias de los cuerpos de auxilio en Matamoros. Un fuerte incendio en la planta Spellman le arrebató la vida a tres hombres que, sin dudarlo, entraron al fuego para cumplir con su labor. Lamentablemente, el desplome de una estructura metálica los sorprendió, dejándolos atrapados entre los escombros.
Las víctimas de este trágico accidente fueron identificadas como Osvaldo Cedillo, Ángel Acuña y Carlos Emanuel Fernández. Aunque dos de ellos alcanzaron a ser rescatados y llevados de urgencia a un hospital, la gravedad de sus heridas no les permitió seguir luchando. El cuerpo del tercer elemento tuvo que esperar la llegada de la Fiscalía para ser recuperado del lugar del desastre.
Tanto el alcalde Beto Granados como la directora de Protección Civil, Nancy Galarza, han prometido acompañar a las familias en este doloroso proceso y realizar homenajes para honrar su memoria.
Sin embargo, en medio del dolor, ha surgido una ola de indignación ciudadana. Compañeros y allegados denuncian que los bomberos fueron enviados a combatir un incendio de tal magnitud sin el equipo de protección básico ni la preparación necesaria para un entorno industrial tan peligroso. El hecho de que las llamas no pudieran ser controladas a tiempo, provocando la explosión final, ha puesto bajo la lupa las carencias con las que trabajan los rescatistas en la ciudad.
Hoy, Matamoros no solo despide a tres trabajadores, sino a tres héroes que, según los señalamientos, fueron víctimas también de la falta de recursos y seguridad en su propia corporación.







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