El columnista dice y sostiene que vienen días difíciles en nuestra relación con EU. Trump mide el terreno, pero lo siembra de inquietud. El reciente y misterioso arribo de poderosa nave militar al aeropuerto de Toluca crea dudas al igual que la advertencia gringa respecto de probables operativos sobre cielo mexica y de otros países. Avisos de que algo importante se fragua como eslabón final a las presiones que de tiempo acá sufre la república.
Usted dirá que el desquiciado magnate bastante tiene con la bronca que se trae con la Unión Europea y Dinamarca en particular, por el asunto Groenlandia. Atareado también está por la confrontación con Siria (estado islámico); las complicaciones para “enderezar” a su favor el barco venezolano o el pleitazo Rusia-Ucrania donde no deja de meter las manos, como también las mete en Canadá, Nicaragua, Colombia, Brasil y por supuesto Cuba, país este último declarado, por la misma razón, en pie de guerra lo cual significa la defensa casa por casa ante una posible invasión cual ocurriera en abril de 1961 cuando John F. Kennedy ordenó la intervención a través de la CIA utilizando principalmente a exiliados que pretendieron derrocar a Fidel Castro siendo rechazados heroicamente en Playa Girón.
Estaremos de acuerdo en que los tiempos son diferentes ya que Trump no se anda con rodeos en eso de apropiarse de territorios ajenos. Cuenta con fuerzas armadas garantes de éxito y voracidad desmedida que lo ubican como el enemigo a vencer por casi todo el planeta Tierra.
Cierto es que con México actúa cautelosamente. No muestra las cartas, pero sabe mantener la tensión. Volviendo al dichoso avión llegado a Toluca el sábado anterior sin motivo oficial, según se ha dicho, Doña Claudia se concreta a señalar que está relacionado con un convenio de capacitación para soldados nacionales, aunque al omitir detalles acrecienta las dudas creando toda clase de especulaciones hasta suponer que de hecho EU inició la invasión así sea discreta, sin dejar de ser fría y calculada.
Ya sabrá que alrededor del hecho la minoría rapaz se da vuelo bajo el argumento de que el senado de la república debió autorizar el aterrizaje de la nave en cuestión. La respuesta presidencial es que no se trató de asunto militar que lo exigiera. Sea como fuere a uno como que “se le encuera el chino” ante la sensación de que el imperialismo yanqui aparece corregido y aumentado bajo el mando de una mente perversa que anda en busca del exterminio humano. Y ni modo que sea invento. Que San Juditas nos proteja de este loco incurable.
Por otra parte, y en temas domésticos, hay expectación y hasta morbo por la situación fiscal que enfrenta Ricardo Salinas Pliego. Y es que esta semana tendrá que pagar 51 mil millones de pesos que, entre otros, adeuda a Hacienda. Y será ¡de a huevo! porque superadas todas las instancias, llámense amparos y demás, no habrá prórrogas. Si no lo hace se le vendrá el mundo encima toda vez que iniciará el proceso que podría llegar hasta el decomiso de bienes entre los que como sabéis, está Televisión Azteca, Grupo Elektra, Banco Azteca y otras muchas empresas por las que no cubrió los impuestos correspondientes y ahora el sujeto está en problemas. Dícese que la tolerancia durante los gobiernos neoliberales tuvo origen en sus relaciones políticas. Solo que “las cosas cambian”, como dijo aquel.
Existe morbo digo, y es que, desde la época de AMLO, Salinas Pliego desafía al supremo gobierno. Veremos si la Señora Presidenta lo obliga al cumplimiento de la ley tal cual y sin excusa ni pretexto, lo hacemos el resto de los mexicas.
SUCEDE QUE
Entre el magisterio militante de Tamaulipas existe la convicción de que si corresponde a una mujer encabezar la próxima dirigencia no puede ser otra que Blanca Anzaldúa Nájera. Si se tratara de un varón sería Enrique Meléndez Pérez. Lo demás es puro cuento, búsquele y verá…no se crean de todo lo que dice Arnulfo y menos eso de la probable “reelección”. Nomás lo hace “pa’ destantear al enemigo”.
Y hasta la próxima.







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