Ciudad de México (16 de enero de 2026).- La Secretaría de Marina (Semar) formalizó un ajuste profundo en su estructura directiva al entregar cuatro nombramientos esenciales en la plana mayor, movimiento que redefine responsabilidades operativas, disciplina interna y dirección marítimo-portuaria en todo el País.
Los cambios derivan de la entrada en vigor del nuevo Reglamento Interior publicado en diciembre pasado y firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum, instrumento que no sólo abroga el ordenamiento previo, sino que consolida una arquitectura de mando más robusta para la Armada y la Semar en su conjunto.
Uno de los puntos más relevantes fue la creación de la Subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios, responsable del gobierno marítimo nacional, que será encabezada por el Almirante Gerardo de Jesús Toledo Guzmán. Previamente fungía como Inspector y Contralor General, a cargo de la supervisión disciplinaria, operativa y administrativa.
En paralelo, el Gobierno elevó al rango de Jefatura de Operaciones Navales la función antes desempeñada por el Estado Mayor General de la Armada. La responsabilidad fue asignada al Almirante José Manuel Salinas Pérez, quien dirigirá la planeación y supervisión de operaciones navales, anfibias y de Infantería de Marina en coordinación con 45 mandos regionales distribuidos en el territorio nacional.
En la ceremonia encabezada por el titular de Semar, Raymundo Morales, se remarcó la naturaleza estratégica de la nueva configuración institucional. Morales explicó que la lógica del rediseño persigue separar tareas, especializar áreas y fortalecer la capacidad del mando operativo ante amenazas crecientes.
“Estos ajustes obedecen a una lógica estratégica clara, consistente en separar funciones, especializar responsabilidades, fortalecer el mando operativo, atender a los nuevos retos y amenazas en el espectro tecnológico, informático y de comunicaciones; así como consolidar una rectoría marítima integral que esté a la altura del México actual”, dijo Morales.
La Jefatura de Operaciones Navales incorpora atribuciones que antes residían de manera fragmentada, entre ellas facultades para obtener, procesar y distribuir inteligencia crítica, en coordinación con la Unidad de Inteligencia Naval. También asumirá tareas asociadas a ciberseguridad, inteligencia artificial, coordinación del Servicio de Búsqueda y Rescate, manejo de derrames y administración del Servicio Militar Nacional en el ámbito naval.
Otra pieza clave del rediseño es el Almirante Carlos Eduardo L’Eglise Escamilla, quien asumió la Inspección y Contraloría General tras haber servido como Inspector y Contralor adjunto. Su misión se centra en la vigilancia del uso de recursos y cumplimiento normativo, además de garantizar la disciplina administrativa en la institución.
Finalmente, el Vicealmirante Daniel Escobedo Escobedo fue designado Comandante de la Región Naval Central, sede que sustituye al antiguo Cuartel General del Alto Mando. Su perfil combina experiencia en mando operativo, coordinación presupuestaria y gestión de personal en regiones, zonas y sectores.
Morales llamó a los cuatro mandos a asumir el reto con convicción y responsabilidad, recordando el impacto de sus decisiones en seguridad marítima y operación institucional.
“Hoy, se les confía no sólo un cargo, sino una responsabilidad histórica que exige visión, carácter y compromiso absoluto con la Nación. Asumen funciones que impactan directamente en la seguridad marítima, el desarrollo portuario, la disciplina institucional y la fortaleza del Estado mexicano”, dijo el Secretario.
La reforma administrativa formaliza una estructura con dos subsecretarías: una enfocada en la industria naval y servicios técnicos, y otra dedicada a navegación, puertos, marina mercante y autoridad marítima nacional. En conjunto con la nueva Jefatura operativa, Semar asume un control más directo del sistema marítimo-portuario y de la seguridad naval en el País.







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