Washington, Estados Unidos (20 de enero de 2026).- El panorama económico venezolano enfrenta un momento decisivo tras la reciente intervención estadounidense que depuso a Nicolás Maduro. En una reunión clave en la Casa Blanca, el mandatario Donald Trump instó a directivos de la industria energética a inyectar 100 mil millones de dólares en el país sudamericano.
A pesar de la ambiciosa propuesta, la respuesta de los ejecutivos fue de cautela generalizada. Según reportes de The Wall Street Journal, los líderes empresariales condicionan cualquier movimiento a la obtención de garantías de seguridad sólidas. Asimismo, exigen una reestructuración profunda de las normativas comerciales y legales vigentes en el territorio.
“Si no quieren entrar”, aseguró Trump a los ejecutivos, “sólo tienen que decírmelo, porque hay 25 personas que no están aquí hoy y que están dispuestas a ocupar su lugar”.
Posturas de los gigantes energéticos
Durante el encuentro, representantes de compañías como Exxon Mobil, ConocoPhillips y Chevron manifestaron su disposición a evaluar posibles escenarios futuros. No obstante, el director de Exxon Mobil, Darren Woods, fue tajante al calificar la situación actual de Venezuela como “inviable para invertir”.
Los puntos críticos para las petroleras incluyen:
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La necesidad de un marco legal que defina claramente los rendimientos de las operaciones.
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La urgencia de estabilidad política tras la captura del anterior mandatario.
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La revisión de contratos en un contexto donde Chevron es la única firma estadounidense aún operativa allá.
El plan del republicano busca que este capital impulse drásticamente la extracción de crudo en la región, aunque el sector privado prefiere esperar por reglas de juego más claras.







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