Ciudad de México (8 de enero de 2026).- Petróleos Mexicanos dio un giro en la estrategia de pago a sus proveedores y contratistas. La compañía estatal decidió posponer hasta ocho años la liquidación de adeudos correspondientes a 2025, aun cuando la presidenta Claudia Sheinbaum había reiterado que dichos compromisos serían cubiertos en un plazo corto.
De acuerdo con un reporte enviado por Pemex a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, la empresa formalizó convenios modificatorios que permiten trasladar los pagos—incluido capital e intereses—hasta 2033.
El documento detalla que, al 31 de octubre de 2025, el monto renegociado ascendía a 29 mil 236 millones de pesos, recursos que serán cubiertos mediante pagos trimestrales.
Estos acuerdos representan alrededor del 5.6% de la deuda total reconocida con proveedores, la cual cerró el tercer trimestre del año situada en 517 mil millones de pesos.
La decisión contrasta con las declaraciones públicas hechas por Sheinbaum desde el inicio de su mandato. Entre enero y agosto del año pasado, la mandataria aseguró en repetidas ocasiones que el Gobierno federal liquidaría los adeudos en cuestión de meses. Incluso señaló que ya existía un plan financiero para atender la problemática.
Sin embargo, las sucesivas promesas fueron cambiando de tono conforme proveedores advertían riesgos de quiebra y paralización de operaciones. Pese a ello, la ampliación de plazos termina por confirmar que la petrolera enfrenta una presión financiera mayor a la proyectada.
La nueva ruta de pagos abre una ventana más amplia para la administración federal, pero al mismo tiempo mantiene en incertidumbre a empresas vinculadas a la cadena de suministro energético, particularmente a las de menor tamaño, que dependen de la liquidez inmediata para continuar operando.







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