Nueva York, Estados Unidos (5 de enero de 2026).- Desde la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el organismo internacional manifestó su profunda preocupación por la operación militar ejecutada el pasado fin de semana por las fuerzas de Estados Unidos en territorio venezolano. El Secretario General, António Guterres, señaló que tales acciones unilaterales contravienen los protocolos establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
Infracción al derecho internacional
La organización subrayó que el operativo para la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores representa un riesgo para la estabilidad política de América Latina. A través de un comunicado emitido por la oficina de Asuntos Políticos, se enfatizó la necesidad de respetar la integridad territorial de los Estados.
“Estoy profundamente preocupado por la posible intensificación de la inestabilidad en el país, el impacto potencial en la región y el precedente que puede sentar sobre cómo se conducen las relaciones entre los Estados”.
Contexto Regional: La postura de México
En este escenario de tensión diplomática, el Gobierno de México ha fijado una postura de condena alineada con los principios de no intervención. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el hecho como una vulneración a la soberanía, sumándose al bloque de naciones que exigen una resolución por la vía del diálogo.
-
Doctrina Estrada: México invocó sus principios históricos de política exterior para rechazar la injerencia extranjera.
-
Bloque Diplomático: En conjunto con países como Brasil, Colombia y Chile, se emitió una condena por el uso de la fuerza militar.
-
Exhorto a la Paz: La administración mexicana instó a la ONU a fungir como mediador para evitar una escalada de violencia en el continente.
Riesgos para la seguridad continental
Rosemary DiCarlo, jefa de asuntos políticos de la ONU, reiteró que la organización está lista para apoyar cualquier esfuerzo que priorice una salida pacífica. La preocupación central radica en el precedente jurídico que esta acción establece en la relación entre potencias y naciones en desarrollo, calificando el despliegue en la capital venezolana como una maniobra fuera del marco legal global.







Discussion about this post