Ciudad de México, 10 de Junio de 2020.- La senadora del Grupo Parlamentario del PRI (GPPRI) Claudia Ruiz Massieu llamó a las autoridades del gobierno federal y a sus seguidores y simpatizantes a serenarse frente a la crisis sanitaria, económica y social por la que atraviesa el país y pidió no apostar por el conflicto y la confrontación sino por la tolerancia y la unidad.
Durante la sesión virtual de la Comisión Permanente, la legisladora priista aseguró
que las violaciones a los derechos humanos son un tema de suma gravedad que
resulta inadmisible en un Estado democrático, al tiempo que refrendó la
solidaridad de las y los priistas con la familia de Giovanni López Ramírez, fallecido
tras la actuación indebida de elementos policiacos en Jalisco.
En un país democrático, señaló, nadie debe perder la vida, ni ver violentados sus
derechos humanos a manos de las fuerzas de seguridad o de las instituciones del
Estado, ni en Jalisco, ni en la Ciudad de México, ni en Veracruz, ni en Baja
California, ni en ningún lado.
Sin embargo, precisó, de nueva cuenta ha quedado claro que las prioridades del
país solo son las prioridades de la mayoría, pareciera que no importa cuál sea la
emergencia, siempre buscarán anteponer su agenda particular por encima del
interés nacional.
“El ambiente que ha polarizado a la ciudadanía y normalizado el encono en el
debate público, ha recibido un gran impulso desde un gobierno federal, que hace
de la confrontación el eje de su estrategia política contra la pluralidad
democrática”, puntualizó.
Una estrategia, agregó, en la que ha participado la propia mayoría parlamentaria,
al amenazar abiertamente con sacar a los ciudadanos a las calles, si los gobiernos
estatales hacen uso de líneas de crédito, con el propósito de contar con más
recursos para hacer frente a la pandemia, justamente porque la federación les ha
quitado sistemáticamente los recursos y apoyos necesarios para hacerlo, “eso se
llama confrontación y eso se llama centralismo”, subrayó.
Reiteró nuevamente el llamado al Ejecutivo Federal y al grupo mayoritario a
convocar a un diálogo, a un gran acuerdo nacional, a concertar, a sumar, a
construir acuerdos, no a dividir y no a polarizar. Dijo que aún es tiempo de
rectificar y trabajar juntos para velar por los derechos fundamentales de todas y
todos los mexicanos.
Pero, aseguró, la respuesta gubernamental ha sido la misma: el rechazo a
cualquier iniciativa que sea producto de la pluralidad y no de la obediencia acrítica.
Hoy somos testigos del aislamiento de un gobierno que ante el fracaso de la
gestión, está aterrado por el disenso, al que solo puede interpretar como
confrontación. “Una administración que ha decidido cerrarse sobre sí misma,
desoír, ignorar y rechazar todo cuanto no se alinee con su visión de país, basada
primordialmente en prejuicios ideológicos”, concluyó.

Discussion about this post