Se llegó la hora, es la hora del Gran Fin, fecha antes muy esperada porque implicaba un gran movimiento económico dado que, una parte de los aguinaldos que las personas reciben en diciembre se adelantan para que aprovechen las ofertas que el sector comercio aplica en infinidad de mercancías, en especial aquellas requeridas para diciembre, que es el último mes del año.
En el Buen Fin del año pasado, las ventas, según datos de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, CONCANACO, fueron mayores en un 15.5 por ciento respecto al 2023 y generaron una derrama comercial de 173 mil 800 millones de pesos en el país y, las proyecciones de los empresarios son en el mismo sentido para el evento planeado del 13 al 17 de noviembre próximos, los cuales ya están a la vuelta de la esquina.
Si esto se cumple hablan de una derrama económica en el sector comercial del país por arriba de los 200 mil millones de pesos.
Un dato relevante es que, el crecimiento de las ventas en línea del Buen Fin, tiene la misma tendencia menor, pero, significativa, ya que, en el 2023 representaron el 20 por ciento del total de las compras realizadas por las y los mexicanos, esperándose que la semana próxima sea del 25 por ciento, es decir, cinco puntos por arriba.
Se supone que las personas o las familias completas hacen su guardadito al menos durante los últimos seis meses del año, para no llegar sin dinero al Buen Fin, ya que, existe una implicación psicológica sobre el evento y nada es más agradable que ver las ofertas y aprovechar, en lugar de solo verlas y quedarse con las ganas. Esto último llega a generar algún grado de depresión que complica el disfrute de las fiestas decembrinas.
Queda bien claro que el Buen Fin en México genera implicaciones psicológicas tanto positivas como negativas en los consumidores que, en gran medida se debe al manejo de las finanzas personales y las expectativas individuales.
Entre las positivas se encuentran, satisfacción por “ahorro”, bienestar a corto plazo, cumplimiento de expectativas y metas y conexión social-familiar, en tanto que, las negativas se refieren a estrés financiero, culpa y arrepentimiento post-compra, compras compulsivas, sensación de vacío emocional y frustración por ofertas no sustanciales.
A partir de ello, el impacto psicológico del Buen Fin tiene pros y contras, al depender de la salud financiera y la capacidad de autocontrol del consumidor, de tal forma que la planificación cuidadosa aportaría beneficios psicológicos, mientras que el consumo impulsivo y desmedido puede desencadenar consecuencias negativas para el bienestar emocional y financiero.
Los analistas consideran que el Buen Fin, debe entenderse como un escaparate y como tal debe de disfrutarse. La presión por gastar y aprovechar las ofertas, entre comillas, puede generar altos niveles de estrés financiero, sobre todo en personas con presupuestos ajustados o deudas anteriores y tiene impacto negativo en su salud mental, porque el estrés financiero y familiar dura más tiempo del que se cree.
La organización del evento de ofertas del año, que tienen a su cargo la Secretaría de Economía y la CONCANACO, será de cuatro días completos e inicia a las cero horas del jueves 13 de noviembre y concluye el día 17, comprende rebajas en tecnología, moda, electrodomésticos, juguetes, muebles, viajes y servicios.
Además, está el ofrecimiento de las tiendas digitales para extender sus promociones un día más, hasta el 18 de noviembre, de suceder así, este Buen Fin de 2025, será el más largo en la historia del evento comercial. También existe la otra cara de la moneda, ya que, existen anuncios en el sentido de un buen fin del 10 al 17 de noviembre, fecha que, más bien suena a ventajismo o engaño, por tanto, es mejor esperar la fecha oficial de la secretaría de Economía y de la organización de Comerciantes del país.
Recordar que el Buen Fin, comenzó en el 2011, como iniciativa del gobierno federal y la iniciativa privada, basado en el Black Friday o viernes negro de USA, con el objeto de reactivar la economía interna, fomentar el consumo responsable y apoyar a los negocios locales. En ese año unos 40 mil comercios respondieron a la convocatoria, alcanzándose ventas cercanas a los 40 mil millones de pesos.
Con el tiempo, se ha conformado en la campaña comercial más grande del país y se supone que aporta beneficios a miles de personas de manera que ya es un referente del consumo nacional y una oportunidad para adquirir por adelantado productos y servicios de gran demanda para la época navideña, es así que, para el Buen Fin 2025 infinidad de negocios diseñan el programa con el que ofertarán mejores descuentos y apropiarse de la atención de los consumidores.
Los más dicen que el Buen Fin vale la pena, pero, la participación tiene que ser planeada, revisar las finanzas familiares, siempre comparar precios, para aprovechar en positivo las promociones de esos cuatro días comprendidos en la semana que viene.







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