Uno de los problemas contemporáneos en la comunicación, sin dudarlo es internet con sus redes sociales.
Esto adquiere relevancia cuando nos convencemos de que el acceso a las redes sociales es completamente libre, sin sanción de nadie, ni por nadie por amenazar, mentir, engañar y hasta robar y defraudar.
En un análisis simple, aún desde el ángulo empírico, no con la profundidad de la ciencia, podemos percatarnos que lo mismo el particular que, los gobiernos de cualquier país y nivel están expuestos a la opinión abierta del público y en el mismo sentido uno y otro pueden mentir sobre una situación determinada.
En México, desde el sexenio del Macuspano Tartufo (2018-2024) -llamado así por el jefe Diego Fernández de Ceballos-, fue muy evidente el uso de las redes sociales por el mismo gobierno con el propósito de desprestigiar a los enemigos del régimen, empezando con algunos comunicadores que incluso fueron amigos del presidente.
En este tenor, a principios de este mes de octubre, en redes sociales surgieron acusaciones de ‘invasión a la propiedad pública’ de la periodista Adela Micha Zaga, bajo el supuesto de haber invadido 2 mil 800 metros cuadrados del Bosque de Chapultepec, una de las áreas verdes más importantes de la Ciudad de México, contiguas a su propiedad.
Aunque nadie acusa directamente, ni existen pruebas oficiales como documentos públicos que respalden la versión, ‘el chisme’ llegó al nivel presidencial y el tema fue expuesto a la presidente Claudia Sheinbaum en una conferencia de prensa en Palacio Nacional.
La mandataria mexicana comentó su desconocimiento del tema y prometió revisar la situación y ofrecer la información sobre las propiedades en esa área natural protegida. Lo que deja entrever que, en la tercera sección del Bosque, hay varios propietarios ampliando sus jardines hacia el bosque.
Las versiones de invasión, se supone fueron de vecinos de Adela Micha, porque fueron ellos quienes publicaron en redes sociales que la comunicadora habría cercado un terreno adicional a su propiedad y pertenece al Bosque de Chapultepec.
Hasta el momento, ninguna autoridad ambiental o catastral ha confirmado la información acusatoria, lo que significa que los señalamientos se basan en videos y publicaciones sin verificar.
Llama la atención que ninguno de los medios tradicionales o portales periodísticos serio, tampoco han publicado el inicio, desarrollo o resumen de investigaciones que respalden las acusaciones de redes sociales, lo que puede suponer el mal uso y mal intencionado de las notas en redes sociales.
El Bosque de Chapultepec es uno de los espacios naturales más emblemáticos de la capital mexicana, considerado el “pulmón verde” de la CDMX, en cuyo espacio alberga museos, áreas culturales, zoológicos y lagos que cada año reciben millones de visitantes.
Existe un debate sobre la extensión entre el Bosque de Chapultepec y Central Park en Nueva York y según algunos especialistas aseguran que el mexicano cuenta con 686 hectáreas, mientras el estadounidense apenas tiene 340 hectáreas.
El bosque de Chapultepec es considerado el Parque de América Latina, por lo que tiene un relevancia ambiental y social importante.
Se entiende que cualquier denuncia de invasión o privatización genera alarma pública, especialmente cuando involucra a figuras reconocidas como en el caso, lo que se entiende la pésima intención contra la comunicadora.
Sería sano que Adela Micha Zaga busque la asesoría legal para que se descalifique pública y legalmente esta difamación, en el caso de que así resultara.
Finalmente, usted como yo, sabemos de la utilidad de las redes sociales (sana o mal sana) y aquello de que “la lengua no tiene hueso” nuevamente se hace presente en boca de los mentirosos que intentan ponerse a las órdenes de ¿quién?







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