Ciudad de México (27 de agosto de 2025).- Después de años de presentarse como habitante de una vecindad en el Centro Histórico y abanderar la “austeridad republicana”, el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, adquirió en noviembre pasado una residencia valuada en 12 millones de pesos en el Pueblo Mágico de Tepoztlán, Morelos.
El inmueble cuenta con una superficie de mil 200 metros cuadrados, 260 de construcción, jardines, terrazas, chimenea, estudio y una vista privilegiada a la montaña. Según el legislador de Morena, la propiedad fue adquirida a crédito con sus ingresos como senador —cargo que asumió en septiembre de 2024— y los recursos que obtiene por la monetización de sus transmisiones en YouTube.
Durante años, Noroña relató que vivía en un departamento ubicado en una vecindad cercana a la Plaza de Santo Domingo. Incluso, en videos publicados antes de la pandemia presumió la austeridad de su estilo de vida. Sin embargo, en 2022 rentó por primera vez la misma casa de Tepoztlán, que más tarde terminó comprando.
El legislador, de 64 años, asegura recibir 260 mil pesos mensuales entre salario, pensión del Bienestar y monetización digital. Aun así, evitó precisar el monto del enganche, los plazos del crédito ni los ahorros que utilizó para la compra, lo que ha generado cuestionamientos debido a que los bancos suelen limitar los créditos hipotecarios para personas mayores de 60 años y con reglas que impiden que la deuda supere el 30% de los ingresos.
Al ser cuestionado por el contraste entre su discurso político y su estilo de vida —que incluye viajes en clase ejecutiva, acceso a salas VIP y el uso de camionetas de alta gama—, Noroña respondió con molestia:
“No tengo ninguna obligación personal de ser austero. La justa medianía es lo que te dé tu ingreso”.
Con tono desafiante, pidió que el mismo nivel de escrutinio se aplique a otros políticos, aunque evitó dar detalles del crédito que le permitió concretar la compra.







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