Nueva York, Estados Unidos (25 de agosto de 2025).— El capo Ismael “El Mayo” Zambada, exlíder del Cártel de Sinaloa, hizo temblar a la política mexicana desde una corte federal estadounidense: este lunes se declaró culpable de liderar una organización criminal y de conspiración de crimen organizado.
Con voz casi inaudible, Zambada reconoció que durante décadas corrumpió policías, militares y políticos en México para proteger y expandir su imperio de narcotráfico, que abasteció de cocaína, heroína y otras drogas al mercado estadounidense.
A sus 77 años, el “Mayo” enfrenta cadena perpetua obligatoria y una multa histórica de 15 mil millones de dólares. Su sentencia se dará a conocer el 13 de enero de 2026.
Según la fiscalía, Zambada no solo era un estratega de negocios ilícitos: ordenaba asesinatos, secuestros y torturas, y coordinaba un ejército privado de sicarios para mantener el control del cártel. Aunque históricamente había estado en desacuerdo con los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, ambos bandos enfrentaron sangrientas disputas tras su arresto en Texas el año pasado.
El caso desnuda los vínculos entre el crimen organizado y altos mandos del gobierno mexicano, revelando hasta qué punto la corrupción permitió que un cártel tan violento operara durante décadas con impunidad.
Zambada fue capturado después de más de dos décadas de búsqueda internacional, y su confesión marca uno de los momentos más significativos en la lucha contra el narcotráfico transnacional.






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