La administración de Donald Trump continúa endureciendo su política migratoria con nuevas medidas que incrementan el control sobre los migrantes y limitan aún más las vías legales para ingresar al país como trabajador. Entre el jueves y el viernes, el gobierno estadounidense anunció dos decisiones clave: la revisión continua de los expedientes de más de 55 millones de personas con visas válidas y la suspensión de la emisión de visados laborales para los conductores de camiones comerciales.
El Departamento de Estado informó que la “investigación continua” permitirá que quienes posean una visa estadounidense sean sometidos a un nuevo escrutinio en cualquier momento. Este proceso incluirá la revisión de registros policiales, migratorios, datos de inteligencia e incluso huellas digitales de los viajeros. Si se detecta alguna irregularidad, la visa podría ser revocada y la persona expulsada del país.
El secretario de Estado, Marco Rubio, explicó que las áreas que se monitorearán serán la permanencia prolongada en el territorio, actividades delictivas, amenazas a la seguridad pública o vínculos con organizaciones terroristas. Aunque esta medida ya existía de forma puntual, la novedad es que se implementará de manera sistemática, afectando también a turistas con visas de entradas múltiples o personas con visas vigentes fuera del país.
En cuanto a las redes sociales, David J. Bier, director de Estudios de Inmigración del Instituto Cato, señaló que el gobierno podría realizar “revisiones proactivas” de las opiniones publicadas en plataformas como una forma de justificar la revocación de visas. Esto podría implicar un riesgo para la libertad de expresión, según Bier, ya que no sería fácil de aplicar de manera uniforme.
Por otro lado, Marco Rubio anunció la suspensión inmediata de visas de trabajo para los conductores de camiones comerciales, independientemente de su nacionalidad. Esta medida, que será temporal, se implementará mientras se revisan los criterios de selección y verificación. Rubio justificó la suspensión señalando que protegerá el empleo de los camioneros estadounidenses y mejorará la seguridad vial, tras reportes de accidentes causados por conductores que no dominaban el inglés lo suficiente para leer señales de tránsito o comunicarse con autoridades.
El Departamento de Estado también justificó esta suspensión por “intereses de seguridad nacional y de política exterior” y mencionó que revisará los protocolos de selección, formación y, en especial, el dominio del inglés de los camioneros extranjeros. Esta medida ha generado controversia, especialmente en un contexto de escasez de conductores en el sector, con un déficit de 60.000 camioneros en el país.
La Asociación Estadounidense de Camioneros respaldó la decisión de suspender las visas laborales, señalando que el sistema necesita un control más estricto en la formación de los conductores y en el cumplimiento de los requisitos de certificación.

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