Ciudad de México (12 de agosto de 2025).- Además, destaca, el Gobierno estadounidense cerró las principales vías para solicitar asilo.
“Esto, sumado a una retórica que criminaliza la migración y que resuena desde Washington, ha erigido efectivamente un muro no sólo físico sino psicológico para quienes intentan buscar refugio en Estados Unidos, lo que ha llevado a la reducción más drástica de la migración entre el Darién, en el sur de Panamá, y el norte de México en años”, expuso.
Mientras que en marzo de 2024, 36 mil 841 migrantes cruzaron el Darién, en febrero de este año se tuvo registro de 194, por ejemplo. En tanto, mientras en mayo del año pasado se reportaron 170 mil 716 detenciones en la frontera entre Estados Unidos y México, en mayo de este año se informaron de 12 mil 452 arrestos.
Decenas de miles de personas, destaca MSF, se han quedado varadas en México, ya sea porque no tienen los recursos económicos para regresar a casa o no pueden exponerse a regresar al lugar del que huyeron.
Pero no se quedan en mejores condiciones. De acuerdo con la organización, es en el País donde se ha tenido que aumentar las atenciones psicológicas, y se han registrado cuadros de salud mental muy graves en una mayor proporción de pacientes.
“Además, muchos migrantes y solicitantes de asilo varados se han dispersado, ocultándose por miedo y estigma tras ser perseguidos repetidamente y etiquetados como delincuentes. Esto disuade a algunas personas necesitadas de buscar ayuda y servicios básicos de entidades y organizaciones públicas”, denunció en el informe MSF.
Asimismo, recordó que la ruta entre la selva del Darién, en Panamá, y el norte de México sigue siendo peligrosa.
Entre enero de 2024 y mayo de 2025, los equipos de MSF atendieron a casi 3 mil víctimas y sobrevivientes de violencia sexual y brindaron casi 17 mil consultas individuales de salud mental, la mayoría de ellas motivadas por eventos violentos como tortura, secuestro, extorsión, robo, trabajo forzoso y explotación sexual.
“El viaje está plagado de peligros: selva escarpada y grupos criminales en el Tapón del Darién, grupos del crimen organizado en México, pandillas en Centroamérica y agentes corruptos de las fuerzas del orden en toda la región”, alertó el informe.
La violencia es tan extrema que MSF ha atendido a pacientes que han perdido por completo su anatomía y funcionalidad.
Y ante este panorama, las organizaciones de asistencia a los migrantes enfrentan desafíos por la “extraordinaria reducción global en la financiación de la ayuda humanitaria, catalizada por la desfinanciación y el posterior cierre de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la suspensión de la mayoría de los programas que apoyaba”.
MSF reportó que numerosas organizaciones han interrumpido o reducido sus servicios en México y Centroamérica, lo que ha afectado sobre todo la prestación de atención médica, salud mental, servicios de protección, alimentación, apoyo legal, alojamiento y distribución de artículos no alimentarios, como kits de higiene.
Por ello la organización hizo un llamado para que los Gobiernos renuncien a las tácticas de disuasión, militarización y abandono del migrante, y que, en su lugar, garanticen el respeto de los derechos humanos internacionales y del derecho humanitario, el acceso al asilo y a la atención médica, y la protección de las personas de las múltiples formas de violencia a lo largo de la ruta migratoria, desde el abuso institucional hasta la explotación criminal.







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