Los gobiernos de Camboya y Tailandia confirmaron que sostendrán conversaciones de paz este lunes en Malasia, luego de cuatro días de enfrentamientos armados en la frontera común. El encuentro, mediado por el primer ministro malasio Anwar Ibrahim, buscará detener la violencia derivada de una disputa territorial en la zona conocida como el Triángulo de Esmeralda.
El gobierno tailandés informó que su primer ministro interino, Phumtham Wechayachai, y el jefe de gobierno camboyano, Hun Manet, participarán en el diálogo tras aceptar el llamado al alto al fuego hecho por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“Aceptaron reunirse de inmediato y llegar rápidamente a un acuerdo de alto al fuego”, declaró el mandatario estadounidense tras mantener comunicación con ambos dirigentes el sábado por la noche.
34 muertos y más de 200 mil desplazados
Desde el inicio del conflicto, al menos 34 personas han muerto —13 en Camboya y 21 en Tailandia— y más de 200 mil habitantes han sido desplazados. Los combates se concentran en zonas cercanas a templos antiguos ubicados en la frontera, donde ambas naciones mantienen una disputa histórica.
“Esta mañana salimos corriendo de nuestra casa”, narró Maefah, una tailandesa de 61 años que vive en la provincia de Sisaket. “Todos mis vecinos ya se fueron. No nos sentíamos seguros si nos quedábamos más tiempo”.
Los gobiernos se acusan mutuamente de iniciar los ataques. La cancillería tailandesa afirmó que las fuerzas camboyanas dispararon contra viviendas en la provincia de Surin, mientras que Camboya negó estas acusaciones y denunció actos “deliberados y coordinados” de agresión por parte de Tailandia.
Llamado a la tregua y tensión en la ONU
Hun Manet delegó a su canciller, Prak Sokhonn, el contacto con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para coordinar los términos del posible acuerdo. Sin embargo, pese a las declaraciones de buena voluntad, ninguna de las partes parece dispuesta a retroceder.
En la ONU, el representante de Camboya cuestionó que su país, con menor capacidad militar, haya iniciado el conflicto. Este nuevo episodio revive una larga historia de tensiones, donde entre 2008 y 2011 los enfrentamientos dejaron 28 muertos y miles de desplazados. Aunque un fallo de la Corte Internacional de Justicia en 2013 favoreció a Camboya y trajo calma por una década, los incidentes volvieron a escalar en mayo tras la muerte de un soldado camboyano.

Discussion about this post