Ciudad de México (22 de julio de 2025).– El mundo del rock está de luto. Ozzy Osbourne, ícono del heavy metal y vocalista original de Black Sabbath, murió este martes a los 76 años, luego de una prolongada batalla contra la enfermedad de Parkinson. La noticia fue confirmada por su familia a través de un comunicado enviado al diario The Sun.
“Con una tristeza indescriptible, informamos del fallecimiento de nuestro querido Ozzy Osbourne esta mañana. Estaba con su familia, rodeado de mucho cariño. Pedimos a todos que respeten la privacidad de nuestra familia en estos momentos”, expresó la familia Osbourne.
El deceso del también conocido como “Príncipe de las Tinieblas” se produce días después de haber ofrecido su último show, Back to the Beginning, en el Estadio Villa Park de Birmingham, su ciudad natal. Acompañado por la alineación original de Black Sabbath —Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward—, el concierto reunió a más de 40 mil fanáticos, con otros cinco millones viéndolo por streaming.
La última ovación
A pesar de sus problemas de salud y cirugías recientes, Ozzy apareció en escena sobre un trono con forma de murciélago, ofreciendo una emotiva presentación de temas emblemáticos como “Crazy Train”, “Mr. Crowley” y “Mama, I’m Coming Home”.
Una carrera forjada en las sombras
Nacido como John Michael Osbourne el 3 de diciembre de 1948 en Birmingham, Reino Unido, abandonó la escuela a los 15 años y trabajó en fábricas antes de unirse a Geezer Butler y fundar Black Sabbath en 1969. Su disco debut marcó el nacimiento del heavy metal y fue seguido por álbumes clásicos como Paranoid (1970), con himnos como “War Pigs” e “Iron Man”.
Fue expulsado del grupo en 1979 debido a sus excesos con drogas y alcohol, pero su carrera solista resultó aún más prolífica, con discos como Blizzard of Ozz y Diary of a Madman. Ozzy se reinventó con éxitos como “Goodbye to Romance”, “Flying High Again” y, más recientemente, su colaboración con Post Malone en “Take What You Want” (2019), que lo llevó de nuevo a las listas de popularidad.
Fue incluido dos veces en el Salón de la Fama del Rock & Roll, en 2006 con Black Sabbath y en 2024 como solista.
Más que música, una leyenda viva
Polémico y excéntrico, Ozzy también fue protagonista de actos que marcaron su leyenda, como morder la cabeza de un murciélago en pleno concierto (1981), orinar en el Álamo, y ser acusado —aunque luego absuelto— de incitar al suicidio con la canción “Suicide Solution”.
En 1996 lanzó el Ozzfest, un festival que se convirtió en plataforma para bandas como Slipknot, Tool y System of a Down. Su popularidad se amplificó en 2002 con el reality show The Osbournes, donde mostró su lado más humano y cómico al convivir con su esposa Sharon y sus hijos Jack, Kelly, Aimee y Louis.
Despedida inmortal
Ozzy Osbourne se va como vivió: con estridencia, oscuridad, amor por el escenario y una conexión visceral con sus seguidores. Su legado queda sellado como una de las figuras más influyentes del rock y el heavy metal, y su última ovación resonará para siempre en la historia de la música.







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