Ciudad de México (9 de julio de 2025).– La construcción del tren de pasajeros que conectará a Nuevo Laredo, Tamaulipas, con Saltillo, Coahuila, comenzará este año con una inversión federal y una visión de largo plazo para recuperar la movilidad ferroviaria en el país. El proyecto contempla un recorrido total de 395 kilómetros y representa una de las principales apuestas del gobierno federal para reactivar el transporte de personas por tren en el norte de México.
El titular de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, Andrés Lajous, confirmó que la licitación para los primeros 100 kilómetros —en el tramo Saltillo-Nuevo León— ya está en curso y se prevé que las obras inicien entre la segunda y tercera semana de agosto. Posteriormente, en septiembre, comenzará la segunda etapa con la construcción del resto del trayecto hacia Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Durante su participación en la conferencia “La Mañanera del Pueblo”, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó la importancia estratégica del tren Saltillo–Nuevo Laredo, no solo como infraestructura de transporte, sino como parte del objetivo nacional de devolver al Estado mexicano su capacidad para ofrecer trenes de pasajeros modernos, eficientes y sostenibles.
“Estamos recuperando un sistema ferroviario que fue abandonado durante décadas. Esta ruta es clave, no solo por lo que representa en términos de conectividad regional, sino porque abre la posibilidad de avanzar hacia una futura conexión con la Ciudad de México”, afirmó la mandataria.
El proyecto considera utilizar parte de la infraestructura ferroviaria existente, adecuándola a estándares de transporte de pasajeros, y contempla estaciones intermedias que conecten zonas urbanas y rurales en los tres estados que atravesará: Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
Lajous explicó que esta obra forma parte del plan nacional de trenes de pasajeros, que busca reactivar más de 15 mil kilómetros de vías a lo largo del país, y detalló que se está trabajando bajo un modelo de obra pública, priorizando la eficiencia energética y el menor impacto ambiental.
El nuevo tren Saltillo–Nuevo Laredo, con 395 kilómetros de longitud, apunta a ser una alternativa real frente al transporte carretero en el noreste del país, y se espera que una vez concluido, no solo agilice la movilidad de personas, sino que fortalezca los vínculos logísticos con la frontera norte, especialmente con los cruces comerciales en Laredo, Texas.







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