Sn Fernando, Tamaulipas. – Desde las 10 de la noche del lunes los sorgueros del norte de Tamaulipas levantaron el boqueo del puente internacional Reynosa-Pharr, pero continúa en la carretera Victoria-Matamoros en el kilómetro 201, como presión para que el gobierno federal otorgue un apoyo por tonelada ante el desastre por el desplome del precio a solo 3 mil 600 pesos.
“Es el precio que tuvimos hace 20 años y los costos de producción se han incrementado en forma drástica por inflación y eliminación de subsidios al campo, estamos en el peor año agrícola de la historia reciente, esto es un desastre, no sobreviviremos sin una respuesta digna por parte de la SADER del gobierno de Claudia Sheinbaum”, advirtió Guillermo Aguilar Flores, líder del movimiento.
Aseveró que el Frente Estatal de Productores Agropecuarios de Tamaulipas mantiene su postura de pedir un apoyo compensatorio de la SADER para llegar a seis mil pesos la tonelada, lo que permitirá un respiro, abonar a las deudas y aspirar a seguir en el próximo ciclo agrícola 2025-2026.

“No vamos a bajar la guardia, seguiremos en el bloqueo hasta tener una respuesta a las justas demandas, no nos dejan otra alternativa que esta vía”, señaló, al indicar que esta mañana se permitió el paso de autobuses que “durmieron” en la carretera y a autos particulares, pero no a los camiones de carga.
Aguilar dijo que el campo productivo de Tamaulipas, la agricultura comercial, e incluso muchos ejidatarios del sector social o pequeños productores privados de diez o veinte hectáreas están fuera de los programas de la SADER como Agricultura del Bienestar, Fertilizantes Bienestar o Cosechando Soberanía porque están dirigidos a ejidatarios de 5 hectáreas.
“Acá en el norte son tierras más áridas y el reparto agrario consideró eso, de tal forma que las parcelas son de 10 a 20 hectáreas, pues solo en esas superficies se daba la posibilidad de hacerlas rentables, con ciertos estímulos a la producción”, recordó, al lamentar que en los nuevos programas de los últimos siete años se les haya abandonado.
Por tanto, dijo que la agricultura no puede seguir con estas políticas públicas, “tiene que haber cambios pues estamos totalmente quebrados, por ello demandamos la compensación de manera emergente”.
“Al campo haces como lo trabajas y hace como que te da, no tenemos recursos para preparar bien la tierra en el próximo ciclo, la semilla, el diésel, los otros insumos y la mano de obra; son varios años en esas circunstancias a las que se agregan menos agua en las presas, más sequía, más importaciones de granos, nos han llevado al caos, no podemos más”. enfatizó.
Hay que hacer una revisión a fondo y generar nuevas políticas públicas que impulsen al campo productivo, pues es la única forma de revertir la dependencia de Estados Unidos de granos básicos como el maíz, frijol, trigo y sorgo, de otra forma la “cacareada soberanía alimentaria” es una mentira, una utopía, aseveró.

Nosotros como fronterizos vemos a diario las puertas abiertas del país a la entrada de granos de importación por ferrocarril, por barco, por camiones terrestres, hay vía libre para que los industriales traigan granos incluso transgénicos y con varios años de almacenamiento, cuando nosotros estamos en pleno periodo de cosecha. Eso no es abonar a la soberanía alimentaria, sino todo lo contrario, dijo.
Añadió que, en el norte de Tamaulipas, de sembrar unas 900 mil hectáreas, entre ellas 700 mil de sorgo, 100 mil de maíz, además de algodón, soya, cártamo, ocra, entre otros, cuando se llegaban a producir dos millones de toneladas de sorgo y casi un millón de toneladas de maíz, han caído a sembrar 554 mil hectáreas, de las cuales 509 mil 385 son de sorgo y apenas 36 mil 668 de maíz.
Es el reflejo de las débiles políticas públicas al campo, poco a poco nos han estado acabando y este año si no hay un apoyo digno y ajuste, nos terminarán de liquidar, prácticamente “están matando al campo”, lamentó.
Añade que no son solo los agricultores y sus familias, son también los trabajadores y sus familias, los empleados de las tiendas proveedoras de los diferentes insumos, equipos y materiales que aplicamos, es un sistema económico sano integrado de miles y miles de personas, a quienes están afectando y eso debe revertirse en este momento en que todavía tiene salvación.
Por ello reiteró el llamado urgente a Julio Berdegué secretario de Agricultura, a Rosa Icela Rodríguez, de Gobernación, a la Cámara de Diputados que define los presupuestos, a la Secretaría de Hacienda que los propone y a la propia presidenta Claudia Sheinbaum, para les auxilien.







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