El título es claro. La basura es el conjunto de desperdicios, inmundicias o
materiales que no se usan; que se desechan. Como residuos de comida, papeles, trapos
viejos, trozos de cosas rotas y otras bascosidades que se producen en casa, la industria o
las instituciones.
El tema de la basura es añejo, sobre todo en las pequeñas, medianas y grandes
ciudades, su estudio incluso ha sido abordado por académicos de la ciencia y del cambio
climático, de tal forma que se ha formado una educación ambiental que enseña a los
ciudadanos la clasificación de basuras en algunos países, incluyendo algunas ciudades
mexicanas.
Los expertos han clasificado la basura en Orgánica, que son los desechos de
origen biológico que alguna vez estuvieron vivos o fueron parte de un ser vivo, por
ejemplo: hojas, ramas, cáscaras, comida y residuos de la fabricación de alimentos en el
hogar.
La basura Inorgánica, es la de origen industrial o de algún otro proceso no natural,
como pueden ser los plásticos, telas sintéticas, papeles, latas, etc.
Finalmente la basura Peligrosa, es la de origen biológico o industrial que
constituye un peligro potencial para los seres vivos y debe ser tratada de forma especial.
Por ejemplo, materiales médicos infecciosos, residuos radiactivos, ácidos, sustancias
químicas, etc.
Hablar de la industria de la basura, es otro tema, porque hay todo un negocio
sobre el reciclaje, que por cierto genera grandes fortunas, desde la recolección y todo el
proceso de su industrialización para la manufactura de productos nuevos o
componentes.
La basura generalmente se deposita en un cubo, cesto o contenedor para el fin, y
con cierta regularidad es recolectada por un camión del ayuntamiento, quien por cierto,
es el responsable del reaprovechamiento de la basura, porque es tema importante en la
ecología y economía de un contexto urbano.
El problema de muchas ciudades es que las autoridades locales, anuncian
sanciones hasta de cárcel a los ciudadanos que son sorprendidos dejando los
desperdicios residenciales en basureros clandestinos, porque existen lugares, días y
horarios oficiales, señalados para la recolección.
En Victoria, particularmente, la basura que se produce desde hace años está
programada para que tres veces por semana, el camión recolector se ocupe de esta tarea
e incluso los ciudadanos, en su mayoría, se quedan con la basura en casa, si no la
sacaron a tiempo.
Lamentable que a ciertos ciudadanos, les correspondió en suerte, tener el punto de
recolección frente a su casa; cada 3 días tienen el montón de bolsas, botes y hasta
tambos de basura, que quiérase o no, se traducen en puntos de contagio e infección.
La basura desde muy temprano, casi siempre es manipulada por animales de dos y
cuatro patas. Los primeros buscando alimento; los segundos, buscando artículos para
vender o revender como herramientas, latas de refresco o cerveza de aluminio.
Lo malo es que en su búsqueda, los de pies y manos, rompen las bolsas o vacían
los depósitos y arrojan la basura al piso, por lo que a la vista están todo tipo de
desperdicios incluso hasta toallas y papeles sanitarios.
Hace unos días sorprendí a un masculino, no mayor de 40 años, que se retiraba del
punto de recolección de basura, sacudiendo una bolsa negra y al grito de ¡Oiga! ¿Qué
pasa ahí? Y el increpado contestó: “Es mía, -señalando la bolsa- voy a traer más
basura…” Entendí que se robaba la bolsa, quizá para traer la propia.
En mi opinión los puntos de recolección ahora son Basureros Oficiales porque
cuentas con el aval del Ayuntamiento. En esta administración se cuenta hasta una
semana sin que el camión recolector pase a cumplir su cometido.
En otros tiempos se habló de que sancionaron a ciudadanos con multas
administrativas y hasta prisión a quienes sacaban anticipadamente su basura; también
hay victorenses que no alcanzan a sacarla y se quedan con su basura en su domicilio.
Y ahora, quizá cabe una pregunta con respuesta muy obvia, ¿Quién multa al
Ayuntamiento de Victoria por los basureros oficiales, al no hacer su chamba los
camiones recolectores?
Alcalde de Victoria, Dr. Xicoténcatl González Uresti, conozco de tu
profesionalismo en el ámbito de la salud, sé de lo acertado de tus diagnósticos y de los
tratamientos a muchos de tus pacientes. Lamentable, pero tu figura en el campo de la
política se ha desmejorado mucho.
¿Vale la pena?
Dr. González Uresti, bajo mi visión te han acusado sin fundamento de muchas
cosas, y van a continuar. En esto de la basura, el agua y la inseguridad en Victoria, la
capital del estado, son temas que siguen lastimando a la ciudadanía.







Discussion about this post