El dinero mundial está concentrado en los grandes industriales, enormes comerciantes y
magnates de la prestación de servicios, que ante una situación de emergencia, crecen más
y su poderío se vuelve más fuerte, porque en ese río revuelto, son los únicos con
capacidad económica para aprovechar las oportunidades de negocio que la desgracia o las
guerras dejan a su paso.
Esos poderosos, son los mismos que se hicieron más ricos con la gran depresión en 1929
en Estados Unidos, los mismos que guardaron su dinero en la Alemania Nazi de Hitler y
una vez que la Segunda Guerra Mundial termino sacaron su dinero de los escombros y
construyeron las grandes armadoras de autos y modificaron el lujo real de los
automóviles.
Esos son los mismos que patrocinaron revoluciones, que en México, se exiliaron en
Estados Unidos o jugaron con el régimen porfirista, los mismos que cambiaron todo para
seguir iguales con la Cuarta Transformación, porque sin el apoyo de esas oligarquías,
López Obrador, jamás hubiera llegado a habitar Palacio Nacional.
Pero en este sentido, quedan debajo de esa barbarie económica, de esa revolución
quedan los revolucionados, a los que de una manera u otro se quedaron y tuvieron la
oportunidad de sobrevivir aun maltrecho y justo ahorro. A eso que en todo el mundo
compran y mueven la economía, porque es precisamente esa franja poblacional la
construye las naciones. Se les llama de muchas formas, población emergente, clase media
o población económicamente activa.
En México el INEGI, elaboró un catálogo de acuerdo a sus ingresos, aquellos que ganan
3000 a 4 mil pesos mensuales por familia, en el lugar 1, sin ser pobres; a los número 2, los
que generan ingresos familiares entre 5 a 8 mil pesos; del 3 son los que ingresan a los
hogares 8 a 10 mil mensuales, y así la cuenta aumenta hasta llegar a entre 50 y 60 mil
pesos mensuales, un nivel de alta gerencia, que permite a las familias, pagar clínicas
privadas, tener autos del año, que sus hijos acudan a colegios privados y que sus hogares
estén en fraccionamientos y colonias, con casas de plusvalía alta.
Esa clase media, es la que el COVID-19 está aniquilando, es precisamente esa larga franja
de flotación, la que está a la deriva, los ricos, ricos, pero ricos, ya consiguieron
apalancamiento con el BID, y unidos gestionaran créditos con este Banco Mundial, para
enfrentar la crisis pandémica, los corredores de bolsa, ricos un día y pobres al siguiente,
tienen en sus chisteras que el río revuelto, les dejará muy buena pesca. A los pobres el
presidente López Obrador, les manda lana, los ninis, siguen cobrando sus apoyos, esos no
se preocupan por levantarse temprano, pero los ejecutivos de cuenta de un banco, el
ingeniero de maquiladora, el empleado de alguna aerolínea, el gerente de un comercio,
que circulan en el índice de clase media, no hay nadie quien lo salve de sus crisis.
Por una parte la clase media no califica para ser apoyados por el gobierno dentro de su
esquema social, porque sus ingresos son mayores a los pobres, eso dicen los del gobierno,
pero tampoco pueden acceder a grandes créditos como los empresarios y magnates de la
industria, porque su ingreso tampoco alcanza, entonces se convierten en rehenes de los
bancos en pequeños créditos con altos intereses, y muchos de ellos, pierden sus
pertenencias y al final terminan comprando su misma casa a un costo mas elevado.
La clase media mexicana, está en riesgo, como en todas las épocas, son los más afectados
con las desgracias, son en pocas la palabras los que mueven la economía mundial, pero
nadie los apoya, nadie les garantiza, ni asegura su capital, sus ahorros y su bienestar, y con
las palabras de sálvese quien pueda, y como puedan, del presidente de México, es
precisamente la clase media, la que sufrirá las mayores pérdidas económicas y sociales.
Al tiempo.
De Aquello y lo demás.
En su entrega por evitar el máximo de contagios en la ciudad, la doctora Maki Ortiz, no
baja la guardia y convoca a los reynosenses a no relajarse y seguir con la sana distancia, el
distanciamiento es la mejor vacuna contra la propagación del virus covid-19.
Los apoyos no han dejado de fluir, la campaña permanente de prevención, no ha bajado
su intensidad, y comunicación para tomar medidas, ha sido la constante en el
ayuntamiento de Reynosa.
La alcaldesa a través de sus redes sociales y medios convencionales, ha hecho el llamado a
todas las familias para seguir en casa, a hacer el esfuerzo y mantener la sana distancia, a
continuar con las medidas higiénicas de prevención, y no hacer actos de convivencia
masiva dentro de sus hogares.
Está por concluir la primavera, y entrar la etapa más calurosa del año, el verano, y se
prevé, que sea en esa estación donde el pico de la pandemia empiece a dar un respiro
y regresar en forma paulatina a la “nueva normalidad”, por eso la autoridad, ha exhortado a todas las familias a seguir en casa.
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