Estamos en un tiempo privilegiado, el tiempo de la cuaresma, en el que Dios, nos ofrece herramientas para crecer como católicos cristianos, más que un tiempo de prohibir, o de quitar es un tiempo de recibir, donde Dios nos da los medios para quitar lo que impida nuestra salvación, tiempo de oración, sacrificio y buenas obras.
El señor siempre ha exhortado a que vivamos el mandamiento del amor, y el día de hoy no es la excepción, porque nos muestra su gran misericordia y nos invita a que la pongamos en práctica con nuestros hermanos y misericordia lo traducimos en amor, nos deja muy claro que Él no castiga y que las cosas malas no les suceden a los malos.
También nos exhorta a aprovechar el tiempo presente para cambiar de actitud, para que no nos condenemos de los ejemplos que pone lo que les sucedió a algunos. Me viene a la mente la pandemia, cuántos hermanos nuestros murieron en ese tiempo y si analizamos, no eran más malos que nosotros por eso Jesús insiste al cambio, al crecimiento espiritual, a nuestra relación con Dios.
Para que cuando Él nos llame no nos condenemos, si no que disfrutemos de la felicidad eterna, el cielo. Nos deja un ejemplo muy claro en esta bonita parábola del viñador y la viña estéril, como ante la petición del viñador, aquel hombre que le da la oportunidad que la abone y le remueva la tierra para ver si ahora después de tres años si da fruto.
Dios nos da una y mil oportunidades, para mejorar y sigue confiando en nosotros débiles y pecadores, ¿no será que somos nosotros los que no hemos dado los frutos que él espera de nosotros?, ¿cuánto tiempo más nos dará oportunidad? Vemos en la actualidad sin el afán de ser amarillista cuantas personas mueren de repente de un paro cardíaco, un accidente y esto nos tienen que poner a reflexionar ¿y si hubiera sido yo?
Este ejemplo de la higuera es muy aplicable ya que estamos hablando de la misericordia Divina y la paciencia de Dios para con nosotros, nosotros cuando algo no nos funciona, nos deshacemos de el sin pensarlo; si un árbol frutal no da frutos, lo cortamos de inmediato, por eso aprovechemos la oportunidad dada para el cambio en nuestra vida.
Dios nos ama incondicionalmente y espera mucho de nosotros, recordemos si Dios nos pide algo es porque Él sabe que podemos realizarlo, nunca nos va a pedir algo superior a nuestras fuerzas, pero no abusemos de su misericordia, más bien propongámonos a vivir plenamente esta cuaresma aprovechando cada elemento enriquecedor que Dios nos ofrece.
Ante esta realidad planteada por Jesús, a aquellos que pensaban que les iba a dar por su lado afirmando que si eres malo te va muy mal y vas a morir de una manera trágica, aprovecha esa oportunidad para dejar un mensaje, que la oportunidad es para todos que no sabemos ni el día ni la hora, por eso su insistencia en estar listos atentos trabajando por ganar el cielo.
Me viene a la mente una anécdota vivida durante la semana, un matrimonio tenía ya varios años de estar juntos y deciden recibir la bendición de Dios, pero antes se afanaron mucho para hacer una gran boda, más sin embargo ese día no llegó por que la novia tres días antes de la boda fallece.
Lo traigo a colación en referencia a lo que hemos estado hablando anteriormente, aparte de aprovechar el momento oportuno, un elemento esencial para ganar la salvación es no solo experimentar la misericordia de Dios sino imitando Jesús, que nos dice sean misericordiosos como su padre celestial es misericordioso.
Dios nos de la gracia de seguir trabajando por nuestra salvación. Y recuerda, Dios sin nosotros sigue siendo Dios, pero nosotros sin Dios no somos nada
Su amigo y servidor, Pbro. José Dolores Muñoz Trujillo.







Discussion about this post