El veinticinco de octubre, tuve la fortuna de cumplir un año más de existencia y el primer agradecimiento de la jornada, fue al “Gran Creador de Universo” y a mis amados padres, el profesor Noé Báez Coronado, nativo de Bustamante (TAM) y a la finada maestra María Irma Cedillo Abundis, originaria de Ocampo (TAM).
A lo largo del viernes 25, mi familia, mis amigos, los seguidores del Facebook y los lectores del periódico “La Verdad de Tamaulipas” de Ciudad Victoria, tuvieron a bien, enviar una lluvia de felicitaciones, bendiciones, mensajes y llamadas, con motivo de mi cumpleaños.
Recuerdo que, de niño y adolescente, cada día de mi onomástico, en punto de las 7 am, mi Papá siempre encendía un antiguo tocadiscos, de la casa de “Milpa Vieja” en Ocampo, con las tradicionales “Mañanitas”, interrumpiendo intempestivamente el sueño reparador de la noche y de seguro era su forma de demostrar sus afectos.
Mi entrañable Madrecita, la maestra Irma Cedillo Abundis, nunca se quedó atrás porque con el propósito de festejar mi “cumple”, organizaba una tardeada, en la que había dulces, piñatas, regalos, rebanadas de pastel y la típica sesión fotográfica, con los pequeños invitados y sus adoradas madres.
Como anécdota les cuento que, al ser hijo de Maestros, la morada era como un templo a la Educación, en la que conceptos relacionados a la “formación, enseñanza, aprendizaje, instrucción y capacitación”, eran el pan de todos los días, amén de expresar que esa pomposa terminología, se repetía ahí hasta el cansancio.
Ahora de adulto entendí el enorme legado de mis Padres en Ocampo, primero como docentes y posteriormente como dirigentes y términos como la disciplina, liderazgo, resiliencia, constancia, disposición, generosidad, empatía y sentido de pertenencia, fueron su cosmovisión, su misión y el valor excelencia lo practicaban con devoción.
En la actualidad la familia Báez Cedillo, la integran además de mis padres, mis hermanas Flor de Liz (+) y América Báez Cedillo, mis hijos Bryan y Renata, mis sobrinos Liz y Daniel Bahena Báez y sin faltar la tremenda “Gigi” (nieta), que en enero cumple dos años.
Históricamente Ocampo, ha sido un lugar marginado de oportunidades, en donde los jóvenes migran para estudiar o trabajar y un en momento dado, también decidí salir de la zona de confort (salto cuántico), buscando otros horizontes, entonces la clave para el éxito “es estudiar, practicar y preparase para mayores retos”.
El pasado sábado 26 de octubre, efectué un festejo familiar en Ciudad Victoria, para celebrar más de cinco décadas, ahí estuvo mi Señor Padre Noé Báez, mi sobrina Liz Báez y su esposo Omar Camacho, mi tío Antonio Báez, mis amigos Javier Terrazas, Jorge Muñiz, Graciela de Alejandro, Jorge Ramírez, Federico Cruz y Martín Rodríguez, entre otros.
Hicieron acto de presencia, Alicia Bahena, mi padrino Nemesio Álvarez y su esposa Bertha Figueroa, mis primos Antonio Beltrán, Jaime Báez y su esposa Blanca Lilia Torres, Delia López, mi prima Norma Báez, mis primas Nora, Lety y Griselda Cedillo Domínguez, mis primos Francisco Javier y Baltazar Pérez Báez, junto a su padre Amancio Pérez, mis tíos Rubén Trejo, Elza Coronado y Sara Coronado.
Cabe señalar, que, aprovechando un instante, les manifesté a mis invitados, “ustedes siempre han estado en las buenas y en malas, ya son parte importante de nuestra familia”, en un sentido figurado son una pieza del rompecabezas familiar de los Báez Cedillo; dicho de otro modo, sin su presencia, esta fiesta, sería incompleta.
Mi padre Noé Báez compuso una Décima con motivo de mi “cumple”, que dice “homenaje a mi hijo Olimpo Báez Cedillo, en el 56 aniversario del natalicio”: Nacido el sesenta y ocho/Año de las Olimpiadas/Tienes metas bien logradas/Que yo admiro y no reprocho/No le pongo, ni le mocho/Y sabemos quién es quién/Eres un hombre de bien/Profesor y Periodista/Y tu labor de Cronista/Es conocida también.
Asimismo, el creador ocampense y promotor cultural Noé Báez Coronado, cantó “El Bustamantense”, acompañado de “Los Pavorreales”, de Llera, Tamaulipas, por lo que aquello se convirtió en la hora del huapango, del verso y de la composición decimal, levantando bastante aplausos y porras entre la amable concurrencia.
Si alguien me preguntara de dónde soy, diría que “nací en Ciudad Mante (TAM); crecí en Ocampo (TAM); estudié en Victoria (TAM); trabajé en Tula (TAM) y entrené en Monterrey (NL); hoy tengo un pensamiento universal y debo poner mis altas capacidades técnicas, al servicio de los más humildes de Ocampo, mi pueblo natal.
Facebook: olimpobaezcedillo Twitter: @guiadelbien







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