El Vaticano (25 de septiembre de 2024).- El Papa Francisco ha tomado la decisión inusual de expulsar a diez personas, incluidos un obispo, varios curas y laicos, del controvertido movimiento religioso Sodalicio de Vida Cristiana en Perú, tras una investigación del Vaticano que reveló abusos “sádicos” de poder, autoridad y espiritualidad.
Esta medida sigue a la reciente expulsión del fundador del grupo, Luis Figari, quien fue hallado culpable de sodomizar a sus seguidores. La Conferencia Episcopal Peruana anunció la decisión mediante un comunicado que destaca las infracciones descubiertas por la investigación, que abordan abusos físicos, espirituales y económicos dentro de la organización.
Los hallazgos de la investigación del Vaticano, llevados a cabo por expertos en delitos sexuales, expusieron no solo las acciones de Figari, sino también una cultura de encubrimiento y abuso que permeaba en la cúpula del Sodalicio.
Se mencionaron prácticas abusivas, como el hackeo de comunicaciones de las víctimas, lo que generó un sentido de temor y control dentro de la comunidad. Entre los expulsados se encuentra el arzobispo José Antonio Eguren, quien ya había enfrentado presiones por su historial de encubrimiento y por demandar a dos periodistas que expusieron las irregularidades del movimiento.
La respuesta de las víctimas ha sido una mezcla de alivio y reconocimiento del camino por recorrer hacia la justicia. La periodista Paola Ugaz, que ha documentado los abusos, tomó la decisión del Papa, indicando que sin la intervención de los investigadores vaticanos, muchos sobrevivientes nunca habrían encontrado justicia.
En su comunicado, el Vaticano expresó su tristeza por lo ocurrido y pidió perdón a las víctimas, al mismo tiempo que instó a iniciar un proceso de justicia y reparación. La situación del Sodalicio pone de manifiesto las luchas internas dentro de la Iglesia católica en torno a la rendición de cuentas y el abordaje de los abusos de poder.

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