La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha reiterado su preocupación por la situación en Venezuela, haciendo un llamado a la comunidad internacional para que no reduzca la presión sobre el país. La relatora del organismo para Venezuela, Gloria Monique de Mees, enfatizó en una reciente entrevista que “solo será tarde cuando haya silencio”, refiriéndose al papel crucial que juegan los países del sistema interamericano y la comunidad global en la lucha por la restauración del orden democrático en la nación sudamericana.
Esta semana, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, controlado por magistrados afines al gobierno de Nicolás Maduro, ratificó la victoria del mandatario en las elecciones del 28 de julio, a pesar de las críticas internacionales y la falta de transparencia en la publicación de los resultados desagregados por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE). La CIDH ha condenado esta validación, considerando que excede el mandato y la jurisdicción del tribunal.
De Mees destacó que la falta de publicación de las actas electorales es una señal clara de la intención del régimen de consolidar su poder, y llamó a la comunidad internacional a seguir denunciando la situación, ya sea a través de canales diplomáticos bilaterales o multilaterales. La CIDH, aunque no tiene la autoridad para exigir la repetición de los comicios, ha sido clara en sus expectativas sobre el respeto a los derechos políticos de los venezolanos.
La relatora también expresó su esperanza en que la comunidad internacional mantenga su compromiso con los defensores de derechos humanos en Venezuela y con las organizaciones de la sociedad civil que luchan por el retorno a la institucionalidad democrática y el Estado de Derecho en el país. “Debemos proyectar y expresar a la población venezolana que tenemos esperanza y que la comisión mantendrá su mandato de monitoreo”, afirmó De Mees, subrayando que el trabajo de la CIDH continuará hasta lograr un cambio significativo en la situación de Venezuela.

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