Un equipo de científicos ha confirmado catorce nuevos casos positivos de gripe aviar altamente patogénica (HPAI H5N1) en diferentes especies de la fauna antártica, como pingüinos, skuas y lobos marinos. Este hallazgo, presentado en la conferencia del Scientific Committee on Antarctic Research (SCAR) en Chile, sugiere que la expansión del virus en la región es más amplia de lo previsto, lo que podría amenazar la conservación de estas especies.
La presencia del virus en la Antártida fue confirmada por primera vez en febrero por un equipo del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMS-CSIC) en Madrid. En julio, se detectó el primer caso en un mamífero, un elefante marino. Los nuevos casos han sido identificados gracias a la recolección y análisis de muestras realizadas por la Expedición Australis en la península antártica y el mar de Weddell.
El virus, que evolucionó inicialmente en aves de corral, se ha propagado a la fauna salvaje desde 2020, causando importantes mortalidades en diversas especies alrededor del mundo. Los científicos advierten que la situación podría empeorar en el próximo verano austral, especialmente entre los pingüinos.

Discussion about this post