El Departamento de Estado de Estados Unidos ha emitido una denuncia sobre el incremento de las ejecuciones públicas en Corea del Norte, en un contexto de creciente represión y miedo. Según el portavoz Matthew Miller, este aumento está vinculado con el uso continuado del trabajo forzoso y la asignación de recursos significativos a programas ilegales de armas de destrucción masiva y misiles balísticos.
Durante la Semana de la Libertad de Corea del Norte, Miller expresó su reconocimiento hacia la valentía de los ciudadanos norcoreanos que han logrado huir del régimen y de los activistas que defienden los derechos humanos. Resaltó la contribución de estos desertores en la lucha global por los derechos humanos y lamentó las condiciones de sufrimiento que persisten en Corea del Norte.
Además, el Departamento de Estado anticipó la visita de la enviada especial para los Derechos Humanos en Corea del Norte, Julie Turner, a Seúl. Esta visita busca abordar la situación de los derechos humanos en el país vecino y reforzar el apoyo a los desertores norcoreanos.
Este anuncio se produce en un momento de tensiones incrementadas en la región, marcadas también por incidentes como el envío de globos con basura desde Corea del Norte hacia Corea del Sur, afectando operaciones aéreas y poniendo en riesgo la seguridad de miles de pasajeros.

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