En un emotivo acto que congregó a amigos y familiares, Lolita Ayala fue una de las figuras destacadas en la misa del primer aniversario luctuoso de la periodista Talina Fernández, celebrada el pasado viernes en la parroquia Santa Teresita Niña de Jesús. Ayala, íntima amiga de Fernández durante 64 años, asistió con ayuda de un bastón y oxígeno, suscitando preocupación entre los presentes por su estado de salud.
Fotografiada por reporteros mientras se apoyaba en familiares para moverse, la venerada comunicadora ha tenido una trayectoria médica complicada en los últimos años. Desde el accidente de helicóptero en 2015, que la dejó con lesiones graves en la columna, hasta recientes caídas que afectaron su movilidad, Ayala ha luchado por mantener su independencia física y emocional.
En la misa, Lolita Ayala expresó su tristeza y nostalgia al recordar los momentos compartidos con Fernández. Evitando a los medios, comentó a Coco Levy, hijo de Talina, que se sentía muy afectada emocionalmente para dar entrevistas, reafirmando el dolor que aún siente por la pérdida de su amiga.
Este evento marcó una de las pocas apariciones públicas de Ayala desde que su noticiero fue retirado del aire, manteniéndose relativamente alejada de la vida pública y comunicándose principalmente a través de redes sociales. Su presencia en la ceremonia no solo reitera su profunda conexión con Fernández, sino que también destaca su determinación de honrar personalmente a su amiga, a pesar de sus desafíos personales.
El encuentro también sirvió para recordar a otros seres queridos, como Pato Levy, quien falleció recientemente por complicaciones cardiacas, dejando un vacío en la familia y entre amigos cercanos a pocas semanas del primer aniversario de Talina Fernández.

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