En las próximas elecciones legislativas de Francia, el partido de ultraderecha Agrupación Nacional, liderado por Marine Le Pen, podría poner en marcha un programa basado en la violencia y el odio, según advierte Sergio Coronado, militante ecologista y candidato a diputado por el Nuevo Frente Popular. En una entrevista con Proceso, Coronado expresó su preocupación por el futuro de los valores republicanos de “liberté, égalité, fraternité” si la ultraderecha llegara al poder.
Coronado destacó que los discursos del partido de Le Pen exacerban las divisiones, promueven la violencia contra los movimientos por los derechos de las mujeres, atacan a las minorías étnicas y fomentan una animosidad extrema hacia la prensa. Esta retórica, afirma Coronado, representa una degradación del debate público en Francia, donde la mentira y la difamación se han convertido en estrategias políticas.
El pasado 9 de junio, tras los resultados de las elecciones europeas, en las que Agrupación Nacional obtuvo un 31.4% de los votos, el presidente Emmanuel Macron disolvió la Asamblea Nacional y convocó a elecciones legislativas para el 30 de junio y 7 de julio. Esta decisión, tomada sin consultar a su gabinete, generó indignación en gran parte del espectro político francés, ya que se percibió como una respuesta a la presión del partido de ultraderecha.
Coronado expresó su preocupación por el futuro del país si la ultraderecha llega al poder, señalando que esto no solo afectaría a las mujeres y las minorías, sino también a los extranjeros que contribuyen significativamente a la economía francesa. Además, advirtió sobre los ataques incesantes y la violencia que caracterizan a este movimiento.
Ante esta amenaza, los principales partidos de izquierda en Francia se han unido en el Nuevo Frente Popular, una coalición que abarca desde la izquierda radical hasta los socialdemócratas, incluyendo a ecologistas y comunistas. Esta alianza busca frenar el avance de la ultraderecha y propone un programa basado en la justicia social y fiscal, con grandes inversiones en el sector público financiadas por nuevos impuestos progresivos.
Louise Guibrunet, suplente de Coronado y académica residente en México, subrayó que el programa de la coalición no solo se opone a la ultraderecha, sino que también promueve una justicia social integral, abogando por la reforma del sistema de pensiones y el restablecimiento del impuesto sobre las grandes fortunas para mejorar los servicios públicos.
La decisión de Macron de disolver la Asamblea Nacional se ve como una maniobra arriesgada que podría beneficiar a la Agrupación Nacional, especialmente dada su baja popularidad y la división dentro de su propio partido. Coronado y sus aliados del Nuevo Frente Popular condenan la estrategia de Macron, quien ha clasificado al bloque de izquierda como “extremista”, equiparándolo con la ultraderecha.
A medida que Francia enfrenta una combinación de crisis electoral, democrática, económica y ecológica, Coronado advierte que la estrategia de Macron podría acelerar la crisis democrática en lugar de frenarla. La expansión de la ultraderecha en Francia es un reflejo de décadas de políticas neoliberales y la globalización, que han exacerbado las desigualdades y dejado a muchas personas atrás

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