El Príncipe Guillermo desempeñó un rol especial como acomodador en la boda del duque de Westminster, Hugh Grosvenor, con Olivia Henson, celebrada este viernes. El Príncipe de Gales fue fotografiado saludando a las cámaras a su llegada a la majestuosa Catedral de Chester, donde se llevó a cabo la ceremonia.
Sin embargo, la gran ausencia en el evento fue la del Príncipe Enrique, uno de los amigos más cercanos de Hugh Grosvenor. Una fuente informó que la decisión de Enrique de no asistir fue consensuada entre amigos, evitando así cualquier controversia que pudiera surgir debido a la presencia de los hermanos distanciados.
“La decisión ciertamente evitó el inevitable clamor que habría surgido al reunir a los Príncipes Guillermo y Enrique, eliminando la posibilidad de que el gran día se viera eclipsado para la pareja”, señaló la fuente. A pesar de su ausencia, el duque de Sussex envió sus mejores deseos y apoyo a la pareja en su día especial.
El duque de Westminster, Hugh Grosvenor, es padrino del hijo de Guillermo, el príncipe George, y del hijo de Enrique, Archie.
El Festejo
El evento, que reunió a hasta 400 invitados según informó el Daily Mail, era muy esperado en la alta sociedad británica. Olivia Henson, de 31 años, lució deslumbrante con un vestido y zapatos azules al llegar a la Catedral del siglo XI poco antes del mediodía.
El diseño del bordado personalizado en su vestido y velo fue obra de Emma Victoria Payne, inspirado en motivos florales y con bordes del velo de su tatarabuela, datados alrededor de 1880. Olivia también lució la tiara Fabergé Myrtle Leaf, una joya creada en 1906 y perteneciente a la familia Grosvenor desde entonces. Su ramo estaba compuesto por flores recogidas de los jardines de la residencia familiar del duque, Eaton Hall.
La boda, marcada por la elegancia y tradición, se convirtió en un evento destacado, celebrando la unión de Hugh Grosvenor y Olivia Henson en una ceremonia que combinó historia y modernidad en el corazón de Chester.

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