El director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, ha alertado sobre la existencia de una considerable cantidad de uranio enriquecido por parte de Irán, el cual posee un nivel que, según Grossi, es típicamente utilizado en la fabricación de armas nucleares. Aunque Grossi enfatizó que, hasta el momento, no hay indicios de que Irán tenga ojivas nucleares, subrayó la preocupación por la presencia de componentes críticos para la fabricación de armamento nuclear.
Grossi anunció que en los próximos días viajará a Irán para abordar este asunto, considerándolo como un factor que agrega más tensión a la situación actual, especialmente después del reciente ataque iraní a Israel con drones y misiles.
En cuanto a los informes sobre presuntas cooperaciones de países latinoamericanos, como Argentina y Venezuela, con el programa nuclear iraní, Grossi desestimó tales afirmaciones como exageradas. Afirmó que Venezuela tiene desarrollos muy incipientes en el ámbito nuclear y que no hay evidencia de cooperación argentina con Irán en el programa nuclear actualmente.
Además, Grossi abordó la situación crítica en la central nuclear ucraniana de Zaporizhzhia, ocupada por Rusia desde marzo de 2022. Describió un reciente ataque con drones como un cambio cualitativo, evidenciando la intención de atacar la central. Grossi expresó su preocupación por la posibilidad de un accidente radiactivo grave en la central, lo que tendría consecuencias devastadoras.
El llamado de Grossi a abordar urgentemente estos problemas refleja la gravedad de la situación y la necesidad de acciones concertadas para evitar posibles desastres nucleares y mantener la estabilidad en la región.

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