El talentoso guardia de los Atlanta Hawks, Trae Young, ha recibido luz verde para regresar a la práctica después de seis semanas de rehabilitación tras someterse a una cirugía en su meñique, anunció el equipo el lunes.
Young sufrió la lesión el 23 de febrero durante un enfrentamiento contra los Toronto Raptors, lo que lo llevó a pasar por el quirófano cuatro días más tarde para reparar un ligamento roto en su dedo. Desde entonces, los Hawks han mantenido una marca de 12-10 sin su presencia en la cancha, mostrando resiliencia en su ausencia.
Con el regreso de Young, los Hawks esperan fortalecer su posición en la Conferencia Este, donde actualmente ocupan el último lugar de play-in. Su próximo enfrentamiento será contra el Miami Heat, seguido por un crucial partido contra los Chicago Bulls en el torneo de play-in.
A lo largo de la temporada, el jugador de 25 años ha sido una fuerza dominante para los Hawks, liderando al equipo con un promedio de 26.4 puntos por partido, junto con 10.8 asistencias, marcando un récord personal para él. Desde su selección en el draft de la NBA en 2018 como quinta selección general, Young ha sido una pieza fundamental en la estructura de los Hawks, promediando 25.6 puntos y 9.5 asistencias en su carrera hasta la fecha.







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